LA OPINIÓN
El literato portugués José Saramago siempre ha estado muy presente en la localidad granadina de Castril, pero desde 2003 su nombre es ya indisoluble al del pueblo, que se enorgullece de tener una de las sedes del Centro y Fundación José Saramago. La organización de festivales como el pasado ‘Siete soles, siete lunas’, son sólo algunas de las actividades que se promueven desde el Centro, que también se preocupa por la ecología y la agricultura sostenible. Así, la Cátedra José Saramago ha dotado a los esfuerzos por parte de BioCastril de educar en este tipo de agricultura, de un notable empuje que tanto César de la Cruz como José María Morcillo no quieren dejar pasar y agradecen encarecidamente. Jornadas y cursos sobre medio ambiente y agroecología son posibles gracias a la ayuda de la institución del Nobel.