P. E
El Ayuntamiento sólo gastará cinco millones de euros anuales en inversiones para los granadinos, nueve veces menos que este año. El ´plan de viabilidad 2010-12´, elaborado para sanear las cuentas del municipio, revela que la capital está obligada a una"contención" del presupuesto durante el próximo trienio si quiere liquidar el déficit reconocido de 42 millones de euros y hacer frente a las deudas, que antes del verano rondaban los 175 millones.
Reducir el gasto es necesario para lograr la ´estabilidad presupuestaria´ exigida por la Ley reguladora de Haciendas Locales, que prohíbe liquidar más de tres ejercicios seguidos con números rojos. Para ello, el Consistorio capitalino mermará sensiblemente la inversión, que este año ya disminuyó casi el 50% –de 85 millones de euros a poco más de 45.
El plan del área de Economía y Hacienda, aprobado por el pleno del pasado julio, establece como objetivo una recuperación escalonada de las arcas municipales, que en 2010 dejará un saldo negativo de 8,5 millones de euros. La liquidación del ejercicio siguiente terminará con un déficit de 2,5 millones y no será hasta 2012 cuando el Consistorio alcance la estabilidad presupuestaria, con un superávit en torno a los cuatro millones de euros.
A partir de enero. La reducción del presupuesto comenzará a notarse a partir del próximo mes de enero. Las partidas se reducirán alrededor de un 35% respecto al 2009, pero los impuestos directos e indirectos subirán, como el anunciado incremento del IBI.
En junio, el equipo de gobierno sólo asumió 13 millones de déficit y no fue hasta hace unas semanas cuando se dio a conocer un informe del interventor municipal –incluido en el plan de saneamiento– que registraba un agujero económico de más de 41 millones de euros. Los datos también evidenciaron que en 2006 el Ayuntamiento tuvo un ahorro neto del 20% y en 2008 se cerró con tan sólo el 0,36%. Para frenar esta tendencia, el proyecto de saneamiento de las cuentas prevé una congelación de los gastos en personal y servicios. Además, desde el Ayuntamiento continuarán con la política de "austeridad absoluta" que pretende remontar la economía local hasta obtener un balance positivo en 2012.
PSOE e IU, por su parte, criticaron que se achaque el déficit "a la crisis, a la herencia del tripartito o a que la gente no paga los impuestos", y responsabilizaron a los ´populares´ de los números rojos por una "la mala gestión" arrastrada desde el anterior mandato.