L.O.
“El Ayuntamiento de Granada no obliga a los bares a poner terrazas”, manifestó ayer el alcalde en funciones, Juan García Montero, para justificar el incremento de hasta un 375% de la tasa para la instalación de estos elementos en la vía pública. Algunos establecimientos hosteleros que en 2005 pagaban unos cincuenta euros por cada conjunto de mesa y sillas ahora desembolsan 236 euros, unas cuatro veces más, lo que García Montero consideró “equilibrado” respecto al beneficio que los empresarios obtienen. El edil también defendió que el coste responde a la revisión del callejero fiscal.