MANUEL J. ROMERO
Relajarse y cuidar tanto el cuerpo como el espíritu son dos objetivos que cada vez se tienen más en cuenta en una sociedad que vive pegada a la agenda, con cien compromisos diarios, apretados horarios, citas, reuniones y vidas centradas en el trabajo. Por ese motivo cada vez más proliferan lugares como balnearios, baños o spa urbanos donde poder tomarse un respiro, escapar de la realidad por un momento y pensar en el bienestar propio durante un rato.
En Granada, donde la playa, aunque no muy lejos, no está presente en el entorno urbano, opciones como éstas se configuran como una buena alternativa para disfrutar de todos los beneficios del líquido elemento. Siempre acompañado de sensaciones como la olfativa o la visual para conseguir momentos únicos.
Una de las opciones más propias del que fue reino nazarí son los baños árabes, basados en el contraste entre el agua fría y caliente. Acompañado de te, incienso y una decoración acorde, quienes se acerquen a uno de ellos pueden vivir una tarde inspirada en las mil y una noches en compañía de la pareja o de un grupo de amigos.
Entre este tipo de recintos destaca Hamman Al-Andalus, una cadena de baños que ha recuperado no sólo la tradición del recinto del siglo XVI, sino también "las técnicas de cuidado personal de la época morisca, utilizando jabones y espumas naturales", según comenta Ismael Tamayo, el coordinador del centro.
También árabes son los baños del Aljibe de San Miguel que, con más de ocho piscinas y salas de masaje y relax, pretende ser una opción "que se sale de lo normal", asegura Carmen Jiménez, la encarga del recinto, durante la visita a la cálida planta, cerca de la calle Obispo Hurtado
Por último, los Baños de Elvira, junto a Gran Vía también recuperan las costumbres árabes. En este caso el recinto aúna la tradición de los baños clásicos y elementos modernos "para cubrir las necesidades actuales y asegurar el completo relax y bienestar", indica la directora del centro, María Ángeles Rodríguez.
Pero junto a las propuestas más tradicionales también se puede innovar en Granada. Los balnearios o spa urbanos ofrecen diversos elementos para asegurar, no sólo la relajación, sino también la tonificación del cuerpo. "En Balnearia –explica Belén Gutiérrez, la coordinadora– ofrecemos todas las comodidades posibles para alcanzar un excelente estado de relajación" a través de un circuito en seis pasos que incluye un hidrospeed (camas con chorros a presión ubicadas dentro de una gran piscina) o cabinas de aromaterapia y colorterapia con los últimos avances para aislarse de la realidad del entorno del centro, en plena calle Recogidas.
Por otro lado, el spa Sol y Agua ofrece ideas tan innovadoras como una piscina de alta flotación, llena de sales epsom, que consiguen hacer flotar los brazos y piernas de los bañistas. Otro de los tratamientos innovadores en este spa, comenta su directora, Maribel Maña, es el realizado a partir del fruto de la granada, "uno de los más solicitados".
Todos los spa ofrecen diversas opciones de cuidado personal, tratamientos faciales, depilación, masajes y utilización de nuevas técnicas, como la vinoterapia o la chocolaterapia, "una de las prácticas más conseguidas en los Baños de Elvira", comenta María Ángeles "por estar realizada íntegramente con chocolate natural".
Si lo que se desea es, además de salir de lo cotidiano, trasladarse mentalmente a otro país, se puede reservar un baño en Termasaje, que propone llevar el ritual del baño japonés a las calles de Granada. En un ambiente que recrea a la perfección un recinto oriental, también se juega con el contraste del agua fría y caliente, "rememorando las aguas volcánicas del país del sol naciente", comenta Raimundo Vicario, su encargado, que añade que "ya no hay excusas para no disfrutar de la filosofía zen del relax en Granada".