EFE
El grupo municipal de IU en el Ayuntamiento de Granada denunció ayer que la tardanza en la tramitación de las órdenes de rehabilitación de edificios conllevan en muchas ocasiones el deterioro y la ruina total de los inmuebles, con el consecuente desalojo de sus inquilinos. La portavoz de IU en el consistorio, Lola Ruiz, explicó que estos trámites "en demasiadas ocasiones se eternizan, provocando la ruina total y por lo tanto la demolición de los mismos".
Esta situación está motivada, a su juicio, porque el Ayuntamiento "no es lo suficientemente diligente en el control" o porque los propietarios de los inmuebles "ponen todas las trabas posibles".
Ruiz aseguró que las medidas dictadas por urbanismo "en demasiadas ocasiones tardan más de lo que deberían y después no se llevan a cabo", por lo que avanza el deterioro de los inmuebles y se desaloja a los vecinos "sin ningún tipo de indemnización".
Para solucionar este problema propuso que se lleve a cabo una inspección continua tanto interior como exteriormente, que no pasen más de quince días desde que se comprueben las denuncias y se ordenen las medidas, y no más de seis meses para ejecutarlas.
Además, Ruiz apostó por la creación de un fondo para estas actuaciones y por que se impongan multas para los propietarios que se demuestren que han ralentizado el arreglo de forma intencionada.
Como ejemplos expuso el caso de la Casa Cuna, donde se comenzó el expediente en abril de 2000 por una denuncia de una vecina y que no se llevó a cabo ninguna medida hasta que en 2007 se declaró su ruina y se desalojó a los vecinos, que emprendieron acciones de protesta y se revocó la declaración, haciéndose cargo la Junta de la rehabilitación, aunque "todavía no se ha hecho nada".
En otros casos, como en el del edificio que se incendió en la calle San Juan de los Reyes tampoco se había procedido a la rehabilitación, aunque se iniciaron los trámites en 2001.