Á. C
El agente de la Guardia Civil de Madrid encargado de introducir los datos de la requisitoria por la que resultó detenido por error un turista en Granada aseguró ante la juez que investiga el caso que no es la primera vez que en los archivos de datos policiales figuran nombres que no tienen causas pendientes.
Una fatal equivocación a la hora de grabar la orden de búsqueda y captura de un delincuente con un nombre similar al del joven Juan Enrique Tena Martín originó su detención en un hotel de Granada durante la pasada Semana Santa y su posterior encarcelamiento en la prisión de Albolote donde permaneció cinco días.
Su abogada, María José López, sostiene que la declaración del agente ante la juez de Instrucción 3 de Granada, Aurora Fernández, evidencia que el sistema de registro informatizado de la Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil no funciona correctamente y, por tanto, lo sucedido a su cliente, puede volver a repetirse.
La letrada ya prepara una reclamación por la vía civil ante el más que probable archivo de la vía judicial por no hallarse indicios de delito en la actuación policial. La cantidad a reclamar podía rondar los 300.000 euros, según explicó a este diario la abogada, dado el tiempo que permaneció en la cárcel, la temporada de baja por depresión –se reincorporó al trabajo recientemente– y el daño moral sufrido que, según dijo, ha menoscabado su imagen.
En la indemnización que se solicitará una vez se agote la vía judicial se hace responsables de lo sucedido a los Ministerios de Interior y Justicia por entender que tanto la actuación policial como el curso de los acontecimientos judiciales durante el tiempo que estuvo detenido son, cuanto menos, cuestionables.
Juan Enrique Tena Martín confirmó a este diario que piensa agotar todas las vías posibles para que se haga justicia y no vuelva a repetirse un episodio que todas las instituciones involucradas no han duda en lamentar.