M.J. SEGURA
Tras el fallecimiento de su pequeña, los padres del bebé que perdió la vida a las 23 horas de su nacimiento, tras suministrarle alimento por vía intravenosa, visitaron a un abogado que les aseguró que no había negligencia. “No presentamos ningún tipo de reclamación. No sé por qué, quizás queríamos terminar con todo lo sucedido y seguir adelante”, narra. Sin embargo, tras conocer el caso del bebé Rayan en el hospital Gregorio Marañón de Madrid, los progenitores se preguntan si se puede hacer algo todavía, “aunque sea una sanción administrativa por parte del hospital a la enfermera que cometió el error”.