LA OPINIÓN
Ha sido tanta la insistencia del promotor y del propio Ayuntamiento de Armilla para efectuar las obras de seguridad en el edificio del Centro Comercial Nevada que el juez Del Arco se preguntaba en el último auto si no sería más fácil, “incluso más económico”, desmontar la estructura “a la vista de la petición de demolición e inmediatez del juicio oral”.
De hecho, la Fiscalía en su escrito de acusación no descartaba la demolición “completa, íntegra y total" del centro comercial. No sólo eso. El Ministerio Público entendía que debía ser el promotor el encargado de ejecutar las obras de derribo, así como de asumir el coste de la demolición. El fiscal solicitaba igualmente el mantenimiento de la paralización decretada respecto a las obras hasta la celebración de la vista oral, si bien contemplaba la excepción de aquellas actuaciones que pudieran ser “absolutamente necesarias en previsión de riesgos para terceros”.