DANI R. MOYA
Los motivos que argumentó el Partido Popular en el Ayuntamiento de Granada para que los brazos de la estatua en memoria de José Antonio Primo de Rivera, fundador de Falange, sigan saludando a la manera fascista desde la plaza de Bibataubín no han convencido al Gobierno central. La Abogacía del Estado ha interpuesto un recurso contencioso administrativo contra el acuerdo al que se llegó en el Pleno que el Consistorio celebró el pasado 27 de febrero, mediante el que se rechazaba la moción presentada de manera conjunta por el PSOE e Izquierda Unida en la que se pedía la retirada del monumento de la vía pública, acogiéndose a la Ley de Memoria Histórica.
El artículo 15 de la citada ley insta a las administraciones públicas a la supresión de cuantos símbolos o insignias hagan exaltación de la sublevación militar, de la Guerra Civil o de la represión franquista.
El recurso interpuesto por un abogado del Estado fue dado a conocer ayer por los portavoces de Izquierda Unida y el Partido Socialista en el Ayuntamiento de Granada, Lola Ruiz Domenech e Isidro Olgoso, que valoraron la presentación del mismo.
De esta forma, el Gobierno se acoge a la vía judicial en un asunto que, por el momento, se encuentra enquistado en el salón de plenos del Consistorio, donde el acuerdo parece imposible, ya que el Partido Popular, que ejerce su mayoría absoluta, no muestra la menor intención de cambiar su postura.
Este recurso no es el primero que se presenta con este fin. La Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica entregó hace unos meses otros dos, que han sido admitidos a trámite en el Juzgado de los Contencioso Administrativo 1 de Granada.
Si la Abogacía del Estado ha tomado esta decisión "es porque nos da la razón" en cuanto al planteamiento que desde Izquierda Unida y el PSOE se hizo para pedir la retirada del monumento –creado por el escultor Francisco López Burgos–, señaló ayer Lola Ruiz Domenech, que insistió en que "no se puede mantener algo que va contra la igualdad, la democracia y la justicia".
La portavoz del grupo municipal de Izquierda Unida, además, anunció que tanto su partido como el PSOE, se "personarán en la causa", algo que, señaló, "contempla la ley". Ruiz Domenech consideró que "es una vergüenza" que la ciudad siga exhibiendo una escultura de estas características y, añadió, "es mayor vergüenza que un grupo municipal la mantenga con sus votos".
La portavoz de IU criticó que se mantenga el monumento de la plaza de Bibataubín, en cuyo palacio irá la sede del Consejo Consultivo de Andalucía, porque, a su juicio, "es un símbolo que recuerda lo mal que se hizo en este país en el pasado". Por ello, Ruiz Domenech apeló al alcalde de Granada, José Torres Hurtado, a que "se sume al carro" de los lugares en los que se han quitado de las vías públicas monumentos y placas de exaltación del fascismo porque, según señaló, "Granada no puede ser un ejemplo contrario a la democracia".
El concejal del PSOE Isidro Olgoso, por su parte, pidió a Torres Hurtado que "sea valiente" y "no tenga miedo de desmarcarse" de los valores que representa ese monumento, que, según aseguró, "hiere a muchas personas de la ciudad cuyos familiares fueron asesinados" bajo la ideología que representan los brazos en alto. Para Olgoso, la plaza de Bibataubín "tiene que respirar libertad", y no el recuerdo "de un personaje tan siniestro como José Antonio Primo de Rivera", por lo que apostó por la sustitución de la obra de López Burgos por alguna que represente otros valores, como por ejemplo una dedicada a las víctimas de la violencia de género. No obstante, el concejal del PSOE dejó claro que la intención "no es destruir" la escultura, "sino que sea trasladada a algún museo". Olgoso, que no dudó que el "Partido Popular sea un partido democrático", pidió al alcalde que cambie sus postura "para no tener que seguir con la vía judicial".