LA OPINIÓN
Hace unos meses, la Casa Agreda ocupó un gran espacio en los medios de comunicación por el intento del Ayuntamiento de Granada, gobernado por el PP, de poner a la venta dicho palacio del siglo XVI. Se encontró no sólo con la oposición de muchos vecinos sino también de la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía.
Su delegado en Granada, Pedro Benzal, advirtió entonces al Ayuntamiento de Granada de que la Junta podría intervenir jurídicamente contra la venta de la Casa Agreda, en el caso de que el Consistorio iniciara el cambio de uso de este edificio sin contar con la autorización de la administración autonómica, que es imprescindible. El Consistorio “puede proponer un cambio de uso, pero no aprobarlo”, aclaró Benzal.