M.R.
Uno de los casos más sonados de regalos institucionales que generaron polémica se produjo durante la alcaldía de Gabriel Díaz Berbel (PP), que recibió los famosos caballos de pura raza de manos del príncipe saudí Salman Ibn Abdulaziz. Era el año 1997 y el hermano del rey de Arabia Saudí viajó a Granada en visita oficial, lo que aprovechó para agasajar al alcalde en señal de agradecimiento. Díaz Berbel devolvió la visita meses más tarde, acompañado de su mujer y otros concejales del PP. El príncipe volvió a Granada, esta vez de forma privada, en 2001, con el tripartito gobernando la ciudad. En aquella ocasión regaló al alcalde (José Moratalla, PSOE) una daga de oro y plata y un reloj Cartier para una concejal del gobierno local, que ahora son patrimonio municipal.