LA OPINIÓN
El donante ha de ser mayor de edad, con plenas facultades mentales y adecuado estado de salud certificado por los facultativos. Éstas son las premisas imprescindibles para poder donar un órgano, pero no las únicas. Aquellos que decidan dar un órgano a un ser querido deberán pasar por el Comité de Ética del centro hospitalario que trata a la persona que necesita del trasplante.
Posteriormente, será un juez del registro civil el que le dé la autorización definitiva, en presencia del médico que va a efectuar la extracción del órgano, del facultativo que ha expedido el certificado sobre su estado de salud físico y mental, el que realizará el trasplante y un representante del hospital donde se hará la intervención. El donante también deberá estar presente para acreditar ante el juez su voluntad de dar uno de sus órganos. Con este procedimiento, las administraciones sanitarias garantizan la máxima transparencia en estas técnicas.