PABLO MARISCAL
El Ayuntamiento de Granada trabaja contrarreloj para proporcionar una parcela a la empresa del transporte urbano. El motivo no es otro que esquivar las consecuencias que tendrían para el Consistorio la dilación de la construcción del residencial que García Arrabal ha previsto sobre las cocheras de Rober en la avenida de Dílar por no poder ocupar un suelo que le pertenece. Los bloques de la urbanización denominada Gran Manzana podrían empezar a edificarse en un plazo de entre seis y nueve meses, según confirmaron desde la promotora, y para esa fecha ya no pueden estar operativas las instalaciones actuales de Rober. De lo contrario, el Ayuntamiento podría convertirse en el responsable de un retraso millonario.
Para intentar solucionar el "problema", responsables municipales y de la empresa Rober han mantenido varios encuentros en los que se han intercambiado exigencias y peticiones. Rober quiere 20.000 metros cuadrados de suelo municipal cedido (sin coste), el doble de la superficie que ocupa en la actualidad. El Ayuntamiento de Granada le ha ofrecido una parcela ubicada en la entrada de la calle Merced Alta, junto a unos terrenos del Imfe donde hay un taller y almacén de construcción. El solar no cumplía las expectativas de la empresa de autobuses pero está bien comunicado.
Las negociaciones han avanzado hasta tal punto que el Consistorio se ha comprometido a completar el terreno con otro aledaño. Rober ha aceptado el trato, según han confirmado fuentes de las dos partes. Sus argumentos son la cercanía a la capital y las buenas conexiones de la zona, con la autovía a escasos metros. La pelota está ahora en el tejado de la plaza del Carmen, desde donde se ha de preparar todo el papeleo para materializar la cesión. La presión de García Arrabal "se nota", según uno de los protagonistas de las negociaciones. El promotor simplemente desea disponer de lo que es suyo.
La segunda opción fue una propuesta de Rober al Ayuntamiento para tener alguna alternativa en la recámara en caso de que fallaran las negociaciones de los terrenos de Merced Alta. Se trata de una parcela propiedad de Emuvyssa situada en el conjunto industrial denominado Cortijo del Conde de la carretera de Córdoba, junto a Mercagranada. En este caso hay varios flecos administrativos que impiden al Consistorio materializar la cesión.
A Rober no le disgusta del todo que haya inconvenientes con la disponibilidad del suelo. Aceptar ese emplazamiento supondría duplicar el recorrido medio que tendrían que hacer los autobuses urbanos para entrar en servicio en las cabeceras de línea. La media actual es de 3 kilómetros (desde la avenida de Dílar); desde el Cortijo del Conde serían 6,6. Ese sobrecoste supondría pasar de 1.800 a 3.960 los euros que a diario cuesta poner en la calle los autobuses de Rober, dinero que, por cierto, paga el Ayuntamiento de Granada.