M.J.S
Estos últimos días los termómetros están batiendo récords históricos en la provincia. Los granadinos, sobre todo los que tienen fijada su residencia en las comarcas de Baza y Guadix, están sufriendo jornadas de bochorno, en las que es necesario armarse de paciencia y de generosas cantidades de agua para sobrellevar las horas más calurosas.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) revelaba ayer un dato que ponía de manifiesto la magnitud de la ola de calor a la que se enfrenta Granada: la noche del martes fue la más calurosa desde que se tienen registros, es decir, desde 1972. Así, la media de la provincia en una madrugada en la que los ventiladores y el aire acondicionado funcionaron a toda potencia fue de 29,4 grados. Las temperaturas registradas hasta la fecha se situaban en una media de 24,6 grados durante las noches de julio.
Expertos del organismo estatal encargados de controlar y medir la evolución del clima en la provincia, aseguraban que el viento de componente este que ha soplado esta semana ha contribuido a acrecentar el calor.
Evolución. Las temperaturas extremas han propiciado que en los dos últimos días la Aemet haya tenido que activar la alerta naranja –riesgo importante– en Baza y Guadix, donde se han alcanzado hasta los cuarenta grados.
La capital tampoco se ha librado de unos termómetros que han fijado en la retina de los ciudadanos máximas que también han superado los 40 grados, aunque la media ha estado en los 39. En el interior de los autobuses, por ejemplo, los pasajeros sufrían ayer al mediodía temperaturas que llegaron a los 42 grados.
La alerta activada en la capital no ha alcanzado el nivel naranja, pero sí el amarillo, cuando se considera que, aunque el riesgo no es importante, la subida de los termómetros sí pueden entrañar consecuencias para la salud de los ciudadanos.
Numerosas regiones del país han sufrido la ola de calor estos días. Las provincias andaluzas radicadas en el interior de la comunidad, donde las temperaturas son más extremas, han permanecido en alerta naranja. No se han librado ni Sevilla ni Jaén.
Catorce comunidades autónomas –todas, salvo Extremadura, Madrid y Canarias– se encontraban ayer en alerta por fuertes lluvias, vientos costeros o altas temperaturas. Además de Granada, se alcanzaron los cuarenta grados en Murcia, Zaragoza y Baleares.
Hito. El de la noche del martes no fue el único récord que se ha registrado este mes de julio a consecuencia del calor en Granada. Así, los datos facilitados por la Aemet desvelan que hay que remontarse a 1995 para encontrar un mes de julio tan caluroso como el de 2009, según datos de la estación ubicada en el aeropuerto.
Sin embargo, la estadística es más sorprendente si se toman como referencia las mediciones de la estación de la Base Aérea de Armilla que indican que fue en 1935 cuando se detectaron por última vez temperaturas tan altas como los de la primera quincena del presente mes de julio. Los próximos días darán un respiro a los granadinos.