LA OPINIÓN
El grupo popular en la Diputación de Granada y el equipo de gobierno protagonizaron ayer un cruce de acusaciones a cuenta de las inversiones. El PP efectuó ayer balance de los dos años de gobierno en coalición del PSOE e IU en la institución provincial, de la que criticó su "ineficacia", puesto que en los ejercicios de 2007 y 2008 se dejaron de ejecutar unos 178 millones de euros previstos en los presupuestos entre las transferencias de capital y las inversiones, según los datos facilitados a los medios.
En rueda de prensa, el portavoz del grupo popular en la Diputación de Granada, José Antonio Robles, recriminó al presidente de la Diputación de Granada, Antonio Martínez Caler, que haya puesto la institución supramunicipal "al servicio" de su partido, convirtiéndola además en "un referente regional del despilfarro".
Explicó que la Diputación es "insolvente" con los ayuntamientos porque de los 36 millones de euros previstos en 2007 para las transferencias de capital sólo se invirtieron 15 –un 41 por ciento menos–, mientras que en el ejercicio de 2008 sólo fue transferido el 43,02 por ciento del dinero previsto.
Robles censuró además a Caler que haya dejado de generar más de 10.000 empleos en los dos últimos años por no ejecutar unos 178 millones de euros previstos en los presupuestos en concepto de transferencias de capital e inversiones.
Desde el PP lamentaron además que Caler discrimine a los municipios que no están gobernados por su partido y justificó esta afirmación en que el 94 por ciento de las partidas previstas en el Plan de Caminos Rurales de 2008 se fueron para ayuntamientos socialistas, mientras que del Plan de Instalaciones Deportivas se otorgó el 81,5 por ciento del dinero a los gobiernos del PSOE y el 9,1 a los populares. Aludió también a los "escándalos" que a su juicio ha protagonizado el presidente de la Diputación de Granada en asuntos como el Centro José Guerrero, su viaje a Argentina o "la colocación de socialistas" en la empresa de seguridad Segurisa.
En este contexto, Robles anunció que pedirá la celebración del debate del estado de la provincia.
Réplica. Por su parte, el vicepresidente tercero de la Diputación de Granada, el socialista José María Aponte, lamentó las declaraciones vertidas por el Partido Popular por atacar, una vez más, "de manera furibunda y sin mostrar argumentos sólidos".
Esta actitud, a juicio del portavoz del Grupo Socialista en la Diputación, evidencia la "política mezquina" de los populares para la provincia y el afán de su presidente, Sebastián Pérez, por "gobernar la Diputación sin el respaldo de la ciudadanía y a costa de mentiras e insultos".