LA OPINIÓN
CajaGranada parece aferrarse, de momento, a su solvencia para defender su autonomía frente a la carrera emprendida para la fusión de las cajas de ahorro andaluzas. El acuerdo entre la malagueña Unicaja y la cordobesa CajaSur, a falta de cerrar algunos flecos, frustra cualquier aspiración de CajaGranada de liderar una fusión.
El escenario tiende aún más a la concentración: por un lado, Unicaja ha logrado acuerdos de fusión con Caja Jaén y CajaSur; mientras que Cajasol tiene puesta sus miras en las cajas de Extremadura y Castilla La Mancha para ampliar su campo de acción, pese a que la Junta de Andalucía no ve con buenos ojos las fusiones fuera de la comunidad.
La institución granadina que preside Antonio Claret García ya intentó sin éxito unirse a Caja Jaén en el verano de 2005, pero la operación fracasó tras la intervención de Unicaja, que le ganó la mano anunciando el pasado día 13 de julio la fusión con la caja jiennense. Recientemente, CajaGranada intentó un acercamiento con CajaSur, con la que mantuvo conversaciones para una posible concentración, pero el deseo de la Junta de Andalucía de que dicha fusión la encabezara la entidad malagueña, presidida por Braulio Medel, le dejó de nuevo fuera de juego.
La postura de CajaGranada frente a la fusión de Unicaja con la cordobesa fue ayer de cautela en tanto no se cierre definitivamente el acuerdo de integración.
Fuentes de CajaGranada aseguraron que mientras la gestión le avale y la crisis no pase factura, seguirá manteniendo un proyecto autónomo. Su postura sigue inalterable: no hay previsión de una fusión a corto plazo pese a que la reordenación del sistema financiero andaluz tiende a la concentración.
Pese a que el pacto de Saray, el acuerdo alcanzado por partidos políticos y agentes sociales de Granada, dejaba la puerta abierta a una fusión siempre y cuando la liderase la entidad granadina, lo cierto es que la absorción de Caja Jaén y Cajasur por parte de Unicaja, deja a CajaGranada poco margen de maniobra.
Algunos detalles de las fusiones que se están produciendo no han trascendido pero la entidad granadina está a la expectativa del coste que puede suponer el complejo proceso de concentración al que deberá hacer frente Unicaja, pues puede acarrear despidos –en principio, no están previstos–, prejubilaciones, cierre de sucursales..., del que puede resultar favorecida.
Por el momento, CajaGranada, con una morosidad por debajo de la media, confía en su solvencia, del 11,5%, y sobre todo en su Obra Social, una referencia en el panorama de las cajas de ahorro por sus múltiples proyectos e infraestructuras realizadas.