P.M.
El Ayuntamiento de Armilla reitera su intención de "desbloquear cuanto antes" la construcción del centro comercial Nevada, paralizado desde hace dos años y medio por orden judicial. El magistrado que ha instruido el caso acaba de firmar un auto en el que autoriza la realización de obras de seguridad en el complejo, una petición reclamada con insistencia por parte de la promotora y el Ayuntamiento de Armilla.
La autorización ha sido notificada a las partes y sobre ella trabajan ya los técnicos de General de Galerías Comerciales, la promotora del Nevada. El siguiente paso será presentar en el Ayuntamiento de Armilla una solicitud de licencia de obras para acometer tareas que básicamente consisten en la limpieza de toda la superficie y el atornillamiento o soldadura de todos los elementos que puedan suponer un peligro a terceros. El alcalde del municipio, Gerardo Sánchez, afirmó que aún no han recibido esa solicitud, pero que en cuanto llegue "concederemos la licencia de forma inmediata".
Sánchez justifica esa celeridad en la necesidad de efectuar unas obras "que garanticen la seguridad de los vecinos colindantes al centro comercial" ante fenómenos adversos como un temporal. Algunas de las chapas de la cubierta del Nevada se han desprendido en dos ocasiones por la acción del viento. De hecho, fue el Consistorio quien instó a General de Galerías Comerciales a acometer esas tareas de emergencia, intervención que fue paralizada por el juez Miguel Ángel del Arco. "A Armilla le interesa mucho que este asunto se desbloquee cuanto antes", concluyó el alcalde.
Las obras de seguridad tienen como finalidad afianzar las zonas peligrosas pero servirán también para adelantar trabajo para cuando se de luz verde -si no hay demolición- a la continuidad del proyecto. Tarde o temprano estas tareas se tenían que ejecutar igualmente porque para continuar la construcción era necesario adecentar la zona, fijar tornillos y repasar soldaduras.
Nada de remates. El magistrado advierte en su auto que no autoriza las obras propuestas por Tomás Olivo sobre la finalización de la estructura o el cierre de los muros perimetrales del Nevada. Tampoco considera "imprescindible" la impermeabilización de la superficie comercial, tal y como solicitó la promotora. Del Arco ofrece a Tomás Olivo la opción de desmontar lo que considere oportuno en caso de que "económicamente" no le interese ejecutar los trabajos de seguridad. Lo argumenta señalando que "a la vista de la petición de demolición e inmediatez del juicio oral" quizás le fuese más rentable empezar a desmontar estructuras.
La situación de ruina del Nevada alegada por Olivo es calificada por el juez como una "exageración técnica" y compara los efectos de la paralización con la construcción de las catedrales. "Se invirtieron siglos, se superaron estilos porque se detuvieron las obras durante decenas de años y... siguen en pie".