P. ESCRIBANO
La ordenanza de la convivencia, que podría entrar en funcionamiento en el mes de septiembre, ha recibido una sola alegación a falta de pocos días para que termine el plazo de reclamaciones.
La asociación granadina de grafiteros El color de la calle ha presentado una enmienda al artículo 35 del reglamento que prohíbe "toda pintada, mancha, garabato, escrito, inscripción o grafismo" con cualquier instrumento (tinta, pintura, materia orgánica, o similares) o bien rayando la superficie sobre cualquier elemento del espacio público. También pone veto a las pintadas en el interior o el exterior de equipamientos, infraestructuras o partes de un servicio público e instalaciones en general, incluidos transporte público, mobiliario urbano, árboles, jardines y vías públicas en general. La norma, sin embargo, excluye los murales "artísticos" con autorización del propietario de la fachada y previa licencia municipal.
La alegación de este colectivo pretende distinguir entre dos tipos de muros para sus grafitis: unos de ´libre expresión´ y otros con ´propietario´. En el caso de los primeros, los miembros del Color de la calle consideran lícitas pintadas en muros de colegios, locales comerciales abandonados, rotondas, puentes, muros particulares en mal estado o tapias en la vía pública que permanezcan pintadas durante varios años y presenten un aspecto deteriorado.
Respecto a los tabiques con propietario, la asociación considera que basta con el consentimiento del dueño del inmueble para ejecutar una pintada, sin necesidad del permiso municipal requerido en el reglamento, que se llevará a aprobación definitiva en el pleno de este mes.
La ordenanza considerará infracciones de carácter de ´muy grave´ cuando se atente contra inmuebles catalogados o protegidos, con sanciones de entre 1.500 y 3.000 euros. El texto recuerda que las pintadas pueden ser constitutivas de un delito penal si dañan bienes patrimoniales, y en todos los casos obligará a limpiar los desperfectos a los responsables de las pintadas o actuará de oficio y les pasará la factura.
Esta alegación será estudiada por el área de Participación Ciudadana junto al resto de reclamaciones que esperan recibir en los próximos días en el Ayuntamiento. El plazo de presentación concluye el miércoles 22 de julio.