L.O.
José Ávila Rojas no tiene, al parecer, los 10 millones en efectivo que debe ingresar en una cuenta judicial. Esa es la segunda parte de su sentencia, menos contundente que el ingreso en prisión desde el punto de vista personal pero también demoledora para su situación personal. El constructor podría solicitar el pago fraccionado pero tarde o temprano tendrá que hacerlo efectivo.
De lo contrario, la Audiencia podrá encargar una investigación patrimonial para determinar qué bienes son embargados. La multa de 10 millones llega después de participar en dos operaciones de compra-venta de fincas en Marbella de las que obtuvo beneficios millonarios en cuestión de horas y que no declaró a Hacienda.