MATÍAS OCHOA
Poco a poco van desapareciendo los últimos rastros del Circo del Arte, uno de los proyectos más controvertidos de los últimos años. El Ayuntamiento, propietario del espacio, cedió hace diez días algunas caravanas al Ecoparque de Inagra, que previsiblemente serán utilizadas como aulas de divulgación para niños. Esta entrega se suma a las ya realizadas con anterioridad, de instalaciones y otros equipos, al Auditorio Manuel de Falla y a los teatros Isabel la Católica y Municipal de La Chana, aseguró ayer el concejal de Cultura, Juan García Montero.
El edil afirmó que el material sobrante, en su mayoría carpas y vagones donde se cambiaban los artistas, saldrán a subasta próximamente; "la medida está pendiente de aprobación por la junta local, que previsiblemente lo hará en julio".
El Consistorio, no obstante, prevé sacar poco dinero de la operación, ya que se trata de objetos residuales y deteriorados, como en el caso de las carpas cuyas lonas se han cuajado con el tiempo.
Con la ´limpieza´ del solar, de 6.400 metros cuadrados, el siguiente paso será la construcción de "un centro deportivo o cultural", resaltó García Montero. Pese a que las arcas municipales se encuentran bajo mínimos, el edil se declaró "optimista" y aventuró que en 2010 "ya habrá una resolución".
Polémica. El Circo de l Arte se inauguró en abril de 2003 de la mano del Ayuntamiento, Diputación, CajaGranada y Caja Rural. Su apertura materializaba el sueño de Emilio Aragón, ´Miliki´, que deseaba impulsar en Granada, la tierra natal de su abuelo, Gabriel Aragón, un proyecto formativo en arte circense. Si bien la idea surgió durante el gobierno del PP en 1996, lo puso en marcha el posterior tripartito (PSOE, IU y Grupo Mixto). Al actual equipo de gobierno no le entusiasmó el proyecto. A ello se unió una gestión económica polémica que derivó en una querella contra quien fue su gerente, Antonio Albadalejo (la causa quedó finalmente archivada).
Tras el acto inaugural, la carpa acogió espectáculos puntuales, como sesiones del Hocus Pocus, la grabación de ´Buenafuente´ o funciones de compañías de circos; es decir, sólo sirvió como plataforma a iniciativas privadas pero nunca desarrolló cursos ni programas estables de circo, justamente para lo que había sido creado. Muchos artistas criticaron en su momento el gasto superfluo realizado el día inaugural, que, en su opinión, había liquidado el presupuesto para el año entero.
Tras las salidas de Diputación y de las dos entidades bancarias, el consorcio que gestionaba el circo se disolvió y el solar pasó a formar parte del patrimonio municipal, en marzo pasado. Ahora, el Ayuntamiento deberá definir un nuevo uso para el sitio, que tantas ilusiones y decepciones ha generado.