JOSÉ LUIS MORENO
El trabajo realizado durante todo el año tiene su recompensa en las vacaciones de verano, unas semanas en las que la mayoría de las personas buscan disfrutar, así como olvidarse de las preocupaciones y de todo lo cotidiano. Éste es el principal motivo por el que los hoteles ponen toda la carne en el asador en esta época, aunque la crisis va a hacer que ésta sea una de las épocas estivales más duras de la última década.
El secretario de la asociación que recoge a todos los empresarios del sector en la Costa y gerente del Hotel Helios de Almuñécar, Rafael Lamelas, explicó a La Opinión de Granada que la media de reservas para el mes de julio "en este momento" es de aproximadamente un 33% (concretamente entre el 27% y el 40% según el hotel), es decir, dos tercios del total de camas disponibles aún están libres.
Este índice es el más bajo que afrontan los establecimientos de la comarca de los últimos años. Así, a mediados de junio de 2008, ya estaban reservadas aproximadamente el 60% de todas las habitaciones, lo que supone el doble de la situación actual, pese a que quedan dos días para la llegada del mes de julio.
Fines de semana. El portavoz de los empresarios añadió que hay que diferenciar dos situaciones bien distintas. Así, los hoteles de la Costa ya tienen reservado entre un 90% y un 95% de sus habitaciones para los fines de semana, mientras que de domingo a viernes sólo el 10% de las habitaciones ya están contratadas.
Los hoteleros vuelven a confiar en las reservas de última hora. "Como la gente quiere gastarse menos dinero creemos que están esperando a ultimísima hora para ver si encuentran buenas ofertas y entonces reservar sus vacaciones a un buen precio". Pese a ello, los empresarios no quieren dejarlo todo en manos del destino, motivo por el que desde hace unas semanas llevan a cabo un plan estratégico con varias propuestas que incremente las reservas de habitaciones.
La mayoría de las reservas se han realizado en régimen de pensión completa, ya que en muchas ocasiones la diferencia de precio entre ese régimen alimenticio y la media pensión es mínima.
"Es una opción que elige mucho la gente porque te permite controlar más el gasto de dinero y porque en los bufés libres encuentran mucha variedad de comida para todos los gustos, además de la comodidad de no tener que buscar un sitio para almorzar o cenar", señaló el representante de los hoteleros.
Miedo al gasto. Entre las causas de esta situación destacan, según Lamelas, la crisis económica y el miedo a gastar dinero. Pero, a su juicio, no son las únicas. "El turismo internacional ha caído mucho en todo el país y hay zonas como los dos archipiélagos que vivían bastante de él; ahora han tenido que recurrir al turismo nacional para llenar sus hoteles. A las agresivas campañas promocionales que están haciendo tanto las Islas Canarias como las Baleares hay que unirles unos precios muy bajos en los hoteles, lo que a las costas españolas nos lo está poniendo muy difícil porque turistas que nos visitaban ahora se van a estas islas", precisó.
Apoyo institucional. Según Lamelas, la situación en el resto de litoral peninsular es muy similar a lo que sucede en la Costa granadina, "aunque evidentemente en unas zonas se nota más que en otras". En esta parcela entra en juego lo conocido que sea el destino y el apoyo institucional que reciba por parte de las administraciones de las que depende territorialmente.