B. G. C. / J. L. M
Cualquiera diría que hay crisis y que pese a que mucha gente se queja por no tener dinero para pagar su hipoteca, hay otras muchas personas que este verano pagarán hasta 2.000 euros por pasar un mes en alguno de los apartamentos de Motril, Salobreña o Almuñécar. Lo más llamativo de todo es que todas las viviendas destinadas al alquiler ´legal´ (con contrato y conforme a la normativa vigente) están reservadas tanto para julio como para agosto, según explicó a La Opinión el empresario inmobiliario José Gallego, gerente de la agencia que controla la mayoría de los alquileres en Salobreña y de buena parte de los de las playas motrileñas.
Mientras que la ocupación hotelera en los últimos meses se resiente –sólo hay reservas para un 33% de las camas en julio y agosto–, los alquileres de apartamentos parecen estar en uno de sus mejores momentos. Tras una importante bajada de los precios, la renta de pisos se ha convertido en una opción barata, más incluso que un establecimiento hotelero. En este sentido, decenas de familias prefieren pagar por una quincena en un apartamento un 25% de lo que deberían de abonar si se alojaran una semana en un hotel, aunque la comida deban comprarla y cocinarla, así como limpiar la vivienda o hacer las camas.
Gallego explicó que la apertura de la autovía entre Granada y Motril, con la consiguiente reducción del trayecto de 45 a prácticamente 30 minutos, no ha mermado los contratos de alquiler realizados por los granadinos en la Costa. "Las personas que tienen pensado pasar una quincena o un mes en un piso junto a la playa de Salobreña, Motril o Almuñécar, lo va a pasar igual. Primero, porque están más cómodos durante todo el día; segundo, porque se introducen en la vida de nuestros pueblos y se lo pasan muy bien; y tercero, porque es la opción más barata para unas buenas vacaciones".
El empresario comentó que un nuevo fenómeno que sí ha producido la autovía es una mayor afluencia de personas a las playas. "Nunca he visto la Playa de la Charca de Salobreña tan llena de bañistas como en los dos últimos fines de semana, y eso que aún no estamos en los días más fuertes del verano. Esto es algo que se percibe en los aparcamientos de la playa y los aledaños, que comienzan a llenarse a partir de las once de la mañana y se quedan vacíos sobre las ocho de la tarde".
Gallego indicó que este año podría darse una nueva tendencia en quienes residen en Granada capital, alquilar un piso durante una quincena, para reducir costes, y el resto del verano "bajar los fines de semana hasta la playa, ya que con la autovía el tiempo de viaje se ha acortado muchísimo".
El empresario precisó que los arrendadores de estas viviendas son turistas españoles, sobre todo provenientes de Jaén, Córdoba y Madrid, además de Granada.
En Motril, Salobreña y Almuñécar los precios han experimentado una ligera reducción. El ciclo de descenso en el coste puede observarse si se echa la vista atrás cuatro o cinco años, cuando un piso en Salobreña costaba 1.800 euros, en Playa de Poniente de Motril, unos 2.000 y en Playa Granada alcanzaba los 2.500 mensuales como media.