BBALTASAR G. CANO.
Lo que podía haberse convertido en una tragedia en la carretera se quedó ayer en un aparatoso accidente. Un camión cisterna de la localidad almeriense de Cuevas de Almanzora, que se dirigía a Málaga, perdió el control al salir de una curva en el kilómetro 320 de la N-340, entre Almuñécar y Salobreña. El camión volcó sobre un lateral y fue arrastrándose por la calzada hasta impactar contra un microbús que iba sin pasajeros y un turismo, que precedía al vehículo de transporte colectivo.
El conductor del autobús relató a este periódico el accidente: "Vi cómo se levantaba la cuba del camión al salir de la curva cerrada e intenté esquivarlo orillándome en el arcén", pero el camión chocó de forma lateral y lo arrastró unos diez metros hasta sacarlo de la calzada. El turismo que precedía al microbús quedó volcado sobre el techo y al borde de un precipicio de más de cien metros.
El jefe del servicio de bomberos de Motril, Jesús Rodríguez, declaró que el coche no cayó por el barranco de Enmedio al quedarse atrapado en una grieta. El microbús se quedó a un metro del mismo precipicio ya que rompió un muro de hormigón.
Como consecuencia de este accidente resultaron heridos los conductores del camión cisterna y del turismo, así como tres ocupantes más del coche, entre ellos dos menores, según confirmaron fuentes del Hospital Santa Ana de Motril. Al cierre de esta edición el estado del conductor profesional era grave y la conductora del turismo muy grave. El conductor del microbús no sufrió ningún daño. En el turismo viajaban dos mujeres y dos menores que estaban de vacaciones en Almuñécar.
Rodríguez manifestó que la carga del camión siniestrado no estaba catalogada como mercancía peligrosa ya que "se trata de nitrato cálcico que se emplea con fertilizante y no es corrosivo, inflamable o tóxico". Los bomberos de Almuñécar y Motril, que colaboraron en el rescate de las víctimas, tuvieron que realizar una exclusa para que la carga derramada de los depósitos no cayera por el barranco, "aunque no es una sustancia perjudicial para el medio ambiente", según confirmaron las mismas fuentes.
Agentes de tráfico de la Guardia Civil y operarios del servicio de mantenimiento de carreteras habilitaron un dispositivo especial para evitar problemas de circulación. El camión quedó volcado sobre el carril de vehículos lentos por lo que el tráfico se desvió por los dos carriles y las únicas retenciones que se registraron fueron debido a lo que se conoce como "efecto curioso", cuando los conductores reducen la velocidad para "contemplar" el lugar del siniestro. El bombero de Almuñécar Paulino Medina reconoció que "creímos que podía tratarse de un desastre" cuando vieron la presencia de un camión volcado y empotrado contra el microbús y un turismo.