EFE
Los trabajadores de Jimesa recibieron ayer el respaldo de la Junta de Andalucía en el conflicto que mantienen con la empresa, que hasta ahora no ha cumplido el acuerdo por el que el propietario debía abonar sus finiquitos antes del 20 de mayo.
La delegada de Empleo, Marina Martín, que se reunió con los empleados, dijo que un acuerdo laboral firmado por todas las partes es de obligado cumplimiento, por lo que la empresa "sabía muy bien lo que había", y apostilló que su institución no puede intervenir legalmente en el conflicto, dado que ya lo hizo para posibilitar el pacto. Martín aseguró que las partes "han de acudir a la vía judicial en caso de incumplimiento". Por otra parte, el secretario provincial de la Federación de Construcción, Madera y Afines (Fecoma) de CCOO, Francisco Quirós, se mostró "satisfecho" dado que Martín los atendió personalmente y les animó moralmente, pese a que el responsable sindical reconoció que no han conseguido ningún acuerdo que les permita conocer quién va a pagar los finiquitos.
Los sindicatos han previsto mantener un encierro en la sede de un organismo público en la capital para la próxima semana, en la que también comenzarán los juicios por despido improcedente después de que CCOO haya interpuesto una demanda.
Indemnizaciones. Los 75 ex trabajadores de Pavimentos Jimesa firmaron el 20 de abril en la delegación de Empleo el acuerdo por el que los desempleados recibirían finiquitos que se beneficiarían de un subsidio de 45 días por año trabajado, la máxima indemnización posible por ley. Algunos de los empleados prestaban sus servicios a la empresa desde hace 45 años y se deben repartir 3,2 millones de euros de indemnizaciones tras este acuerdo que hasta ahora no se ha cumplido.