P. ESCRIBANO
El Ayuntamiento granadino adeuda a entidades financieras y proveedores un 87% más que el día que tomaron posesión tras la victoria en las municipales de 2003, según la liquidación presupuestaria de 2002. Antes de la victoria del PP en las urnas, el tripartito (PSOE, IU y PA) encabezado por José Moratalla dejó a deber a los bancos alrededor de 100 millones de euros y "cero" a las empresas, con un saldo disponible para la nueva corporación de 3,5 millones.
La situación contrasta con el actual estado de las arcas municipales, que cerraron 2008 con un déficit de 13,9 millones. La reciente liquidación del presupuesto desvela 58 millones de euros de impagos, una cifra que fue en aumento en los siguientes meses, de modo que el último balance conocido estima en 187 millones de euros las obligaciones de pago con las empresas acreedoras y los bancos. De éstos, unos 34 millones corresponden a los autónomos y pequeñas y medianas empresas (pymes), reveló el propio edil de Economía y Hacienda, Juan Antonio Mérida. Los otros 153 millones se corresponden con la deuda a los bancos a corto plazo, unos 58, y a largo plazo, los 95 restantes.
Al cierre del ejercicio 2002, el Ayuntamiento obtuvo un remanente de tesorería de 13,8 millones de euros con los que había que pagar facturas de otros años; operaciones extrapresupuestarias, o ampliaciones de crédito, todo por valor de 10,3 millones. Tras pagar estas deudas el saldo disponible que el equipo de gobierno del PP heredó ascendía a 3,5 millones.
Facturas. En cuanto a los proveedores, la Memoria de Gestión 1999-2002 revela que en ese período se realizaron 29.471 abonos de facturas por un importe de 306 millones de euros, un incremento del 35% respecto al último año de mandato del equipo de gobierno del PP de Gabriel Díaz Berbel. Los últimos datos hechos públicos en mayo evidenciaron 2.336 pagos pendientes a más de 570 acreedores de un importe medio de 10.000 euros que tardan siete meses en cobrar.
Los partidos de la oposición reiteraron ayer su desconcierto ante los escasos dos días que han tenido para estudiar la liquidación presupuestaria, al tiempo que criticaron que en el pleno del próximo viernes este punto no entrará a debate y sólo se informará a los corporativos de su aprobación.