P. M.
El Ayuntamiento de Granada aplica un doble rasero en lo que al cobro de los recibos del agua se refiere. Por un lado recurre a los tribunales -a través de Emasagra, la empresa municipal encargada del suministro- para solicitar a los jueces un permiso de entrada al domicilio para cortar el agua a los abonados con deudas pendientes. Esta intervención la efectúa Emasagra junto a un cerrajero que fuerza las puertas y dos policías locales que actúan como fedatarios. Pero por otro se permite la licencia de acumular deudas de decenas de miles de euros en facturas de varios años atrás por el consumo de agua en las dependencias municipales.
Las circunstancias de ambos casos son distintas. Una ciudad no representa el mismo perfil de cliente que un particular, entre otras cosas porque al responsable de Emasagra no se le ocurría llevar al Consistorio a los tribunales por impago. Y mucho menos cortarle el agua. Pero también es cierto que el Ayuntamiento figura en la base de datos de Emasagra como un cliente más. En concreto aparece en la lista de los 3.895 abonados que tienen deudas con la empresa municipal.
Los documentos a los que ha tenido acceso este periódico revelan facturas sin pagar con varios años de antigüedad y por importes astronómicos si se comparan con los 1.800 euros de media que sirven de referencia a Emasagra para instar una demanda en los juzgados de lo contencioso administrativo.
El Ayuntamiento de Granada debía hasta hace mes y medio 82.416,92 euros por el consumo de agua en dependencias municipales. La deuda era de tal volumen que obligó al equipo de gobierno a solicitar un reconocimiento extrajudicial de facturas en el pleno del 27 de marzo. Ahí se aprobó librar dinero de los presupuestos de 2009 para abonar 59.961,75 euros de facturas pendientes de agua del año 2006 y 22.455,17 euros de recibos impagados a diciembre de 2007.
El concejal de Economía, Juan Antonio Mérida, reconoce que se ha ordenado el pago de estos recibos pendientes pero no ha podido confirmar si a la fecha se ha hecho efectivo. Mérida reconoce que las deudas con Emasagra "se van pagando a medida que vamos reconociendo el crédito". El Ayuntamiento lleva tres meses de retraso en la entrega de la liquidación del año anterior, lo que hace imposible conocer a cuánto asciende la deuda de 2008 con Emasagra. El concejal insistió en que cuando lo sepan intentarán pagarla, "si es posible este mismo año", puntualizó Mérida.
La portavoz socialista en el Ayuntamiento, Carmen García Raya, pidió ayer al equipo de gobierno "más facilidades y otras alternativas al pago" que eviten el recurso, por parte de Emasagra, a las órdenes judiciales para entrar en los pisos y cortar el agua. "Emasagra ha esperado pacientemente el dinero de las facturas del Ayuntamiento y creo que puede hacer lo mismo con los particulares que no pueden pagar sus recibos", señaló García Raya. La concejal del PSOE insistió en que "no es el momento adecuado para cobrar ahora deudas pendientes de hace diez años", en alusión a la situación de crisis económica que se vive en la actualidad. En el último año se ha sumado 900 abonados a la lista de morosos.