M. ÁNGELES RATIA
Los socialistas granadinos volvieron a vivir ayer una nueva derrota electoral en la capital. Lo peor no es que quedaran como segunda fuerza política más votada, algo que ha ocurrido en las últimas citas con las urnas, sino la importante bajada en el número de votos recibidos respecto a las últimas elecciones europeas. Si en 2004 el PSOE logró 38.355 papeletas –el 40,74% del total–, ayer no superó las 32.309, lo que supone que 6.046 ciudadanos que votaron a los socialistas hace cinco años no repitieron ayer.
La participación volvió a ser baja en la capital, ya que sólo acudió a las urnas el 48,23% de los residentes con derecho a voto (en 2004 lo hizo el 47,93%). Esa notable caída del PSOE incrementa, además, la distancia con el PP, que volvió a ser el partido más votado. Los populares se sitúan desde ayer a 17 puntos porcentuales de diferencia con el PSOE, mientras que en 2004 la distancia fue de 11 puntos. Y eso a pesar de que el PP se ha mantenido prácticamente con los mismos votantes, e incluso menos, ya que ayer recibió 909 papeletas menos que en la anterior cita.
¿Qué ha cambiado entonces? La respuesta es contundente: la irrupción de Unión Progreso y Democracia (UPyD) en el reparto de los votos de la capital. El partido de Rosa Díez se ha situado como el tercero más votado, un puesto que ha arrebatado a Izquierda Unida. A la espera de poder hacer un análisis más pausado de los datos, lo cierto es que UPyD parece haberle hecho bastante daño a los socialistas de la capital. Un trasvase de papeletas explicaría la importante bajada del PSOE y la consecución del 4,44% de los apoyos por parte de UPyD (4.050 papeletas), ya que la participación ha sido muy similar a la de los comicios de 2004.