M. Á. RATIA
El proyecto de la Ronda Este Metropolitana, promovido por la Consejería de Obras Públicas de la Junta, ha estado acompañado por la polémica desde sus inicios. Desde que se abrió el plazo de exposición pública el pasado 27 de marzo han sido muchos los ciudadanos, colectivos e, incluso, organismos públicos que han mostrado su disconformidad con una actuación que, pese a todo, no es lo suficientemente conocida por toda la población granadina. La reacción ha sido tal que la Delegación de Obras Públicas ha recibido más de un millar de alegaciones al estudio informativo de la Ronda Este, aunque podrían ser muchas más porque el propio PSOE ha pedido la ampliación del plazo para fomentar una mayor participación ciudadana. Según explicó el delegado provincial, Jorge Rodríguez, ya ha elevado esta petición a la Consejería de Obras Públicas, que deberá decidir en breve si reabre el período de alegaciones.
Aunque son muchas, la mayoría de las alegaciones incide en un mismo punto: el fuerte impacto ambiental, paisajístico y patrimonial que supondrá el trazado propuesto por la Junta. Pero quizás antes de analizarlas, conviene explicar -para los muchos granadinos que aún no la conocen- cuál es la actuación concreta. La alternativa ´ganadora´ -el estudio informativo recoge hasta diez corredores distintos- tiene su origen en la glorieta de conexión del Distribuidor Norte de Granada, actualmente en ejecución, y de la carretera a Alfacar. Con un giro a la izquierda, la alternativa evita una zona residencial de reciente construcción y discurre en paralelo al Barranco de San Jerónimo, límite entre los municipios de Jun y Granada. El trazado contempla la construcción de varios puentes y viaductos, como el de La Azulejera -unos metros antes de llegar a la conexión con la carretera de Víznar-, el que salva el río Beiro o, el más polémico de todos, el viaducto de 377 metros que cruza el río Darro. Un puente que, según reza el estudio informativo de la Ronda Este, "evita en su totalidad la afección al Cortijo-Hacienda Jesús del Valle y gran parte de la afección al Parque Periurbano de la Dehesa del Generalife". La autovía continúa por la Vereda del Barranco del Abogado y, una vez cruzada la vía pecuaria, abandona el término municipal de Granada para entrar en Cenes de la Vega, al que bordea por el noreste. La alternativa sigue avanzando hacia el sur, salvando la carretera de Cenes a Canales y el río Genil mediante otro viaducto de 424 metros de longitud, situado ya en Pinos Genil, para conectar finalmente con la actual A-395, la carretera de Sierra Nevada. En total, poco más de 11 kilómetros cuya ejecución ascenderá a 147 millones de euros, según lo presupuestado por la consultora que ha elaborado el estudio informativo.
Después de este somero análisis del trazado ´elegido´ por la Junta, llega el momento de analizar las alegaciones. Y muchas coinciden en que la carretera discurre por terrenos "clasificados como suelo no urbanizable de protección especial" (Asociación del Bajo Albaicín), atenta "contra espacios protegidos en el POTAUG" (IU) o no se ajusta "a los planes de movilidad y sostenibilidad" promovidos desde la UE (Ecologistas en Acción), por poner sólo unos ejemplos.
Algunas también se preguntan por qué el estudio informativo hace tanto hincapié en conectar la zona sur con los grandes núcleos comerciales de la zona norte, donde se ubica el Kinepolis y, en un futuro, Ikea. "Parecen confesar que se quiere destinar un dinero público para construir accesos a la empresa privada", alega la asociación de vecinos del Bajo Albaicín.
Izquierda Unida, por su parte, advierte del "daño irreversible" que causará la nueva vía "al principal espacio histórico-cultural de Granada", además de las "tensiones urbanísticas" que originará en uno de los entornos "mejor conservado y de mayores valores ecológicos", como la Dehesa del Generalife.
Los desmontes de tierra y los taludes previstos en el trazado, así como la ineficacia de la vía para solucionar los problemas reales de tráfico en el área metropolitana son otras de las alegaciones que más se repiten.
El caso de la Alhambra. Pero si algo ´escuece´ más a los ciudadanos y colectivos que se han opuesto a la Ronda Este es el paso de ésta por Jesús del Valle y la Dehesa del Generalife. Algo que ha hecho levantar la voz al mismísimo Patronato de la Alhambra, dependiente de la Junta de Andalucía, pero opuesto a la construcción de esta autovía. El órgano gestor del monumento habla de "daños irreparables" en el patrimonio arqueológico medieval, el patrimonio industrial romano y los recursos paisajísticos culturales y del agua. De hecho, el Patronato muestra su "preocupación" por "la manera en la que se han obviado" estos recursos patrimoniales. Pero no es lo único. En las alegaciones presentadas por la Alhambra se critica que el inventario ambiental incluido en el proyecto de la Ronda Este sólo contemple la Hacienda de Jesús del Valle y la Acequia Real. "El análisis de la zona afectada indica la presencia de yacimientos arqueológicos y otros bienes culturales cuya importancia no ha sido convenientemente evaluada", dice el documento.
Pero lo que más despierta el rechazo del Patronato es el viaducto previsto sobre el río Darro, a pesar de que el estudio informativo minimiza su impacto paisajístico. "No es comprensible considerar que una estructura de esa magnitud no afecta al bien protegido", critica la dirección de la Alhambra, para advertir de que si el puente se cimienta sobre el entorno protegido "sí afectaría físicamente al mismo". Y concluye: "Esta estructura ocasiona un grave inconveniente para los intereses del Patronato como órgano gestor del monumento". Así las cosas, la Consejería deberá estudiar al detalle todas estas alegaciones para aprobar finalmente una carretera que una todos los intereses posibles. El delegado provincial de Obras Públicas no tiene duda de que será así. "La Junta tiene la voluntad de consensuar este proyecto, aunque partiendo de que es una infraestructura imprescindible para Granada y que debe ejecutarse", señala Jorge Rodríguez, que recuerda que la alternativa elegida de entre las diez presentadas "no tiene por qué ser el trazado definitivo" si se demuestra que no concita el consenso necesario.