EN DIRECTO
El chequeo

Los Mondragones engrasa la maquinaria del padrón

 09:17  
Una funcionaria del servicio atiende a una ciudadana.
Una funcionaria del servicio atiende a una ciudadana. Charo Valenzuela
 NOTICIAS RELACIONADAS

La oficina del registro municipal rompe con el mito que sostiene que los trámites administrativos son lentos y complicados

NOELIA M. ESTEBANÉ Son las 12.00 horas de la mañana y las oficinas del padrón municipal y el registro del Ayuntamiento de Granada están en plena actividad. Los ciudadanos entran, salen y deambulan un tanto perdidos por las nuevas instalaciones de Los Mondragones, donde se ubica uno de los puntos del padrón granadino.

"¿Para pedir el certificado de empadronamiento, dónde tengo que ir?", pregunta una mujer al guardia de seguridad que vigila el acceso a la sede municipal. Y es que la ubicación de la oficina, justo en la entrada del edificio, a la derecha, y antes de los controles de metales, despista a muchos que acceden hasta el patio del antiguo cuartel militar y rebuscan sin éxito entre el sinfín de servicios que se ofrecen en Los Mondragones.

Superada la desorientación previa, casi inherente a todo lo relacionado con los trámites burocráticos, queda pasar una prueba más: "¿Esto va por cola o por número?". La respuesta, para los más tímidos que no se atreven a preguntar a las personas que aguardan su turno, está colgada en la pared en forma de las ya típicas pantallas digitales. Tras solventar la duda, un rápido vistazo a la sala lleva a los usuarios hasta una pequeña máquina expendedora de tiques. Aquí la reacción es siempre la misma; una mirada al papelito, otra a las pantallas y un discreto resoplido.

Hay quien se apoya contra la pared, quien pasea por la oficina, quien sale a tomar el aire mientras le llega su turno y, los menos –y más afortunados– consiguen sentarse en una de las tres sillas habilitadas en la sala. "Debería haber más asientos, sobre todo para la gente mayor que no puede estar esperando mucho tiempo de pie", reclama uno de los ciudadanos. Al menos hay algunos periódicos que amenizan la espera y personas desconocidas que inician conversaciones, generalmente sobre el funcionamiento del servicio.

"El problema es que hay mucha gente que habla demasiado y no se da cuenta de que está entreteniendo a los empleados, que están haciendo su trabajo", comenta un ciudadano, quien, una vez atendido, se despide de sus compañeros de espera con un triunfal "¿Ves?, cinco minutos".

Gran eficacia. No obstante, las caras de desesperación de los granadinos que se acercan a las oficinas del padrón municipal están originadas más por el prejuicio existente con el papeleo administrativo que por la marcha del servicio. De hecho, aunque en la diáfana y soleada sala se pueden contar hasta 15 usuarios, el pitido que avisa de un nuevo número suena a buen ritmo. "Lo desagradable que es el sonido éste y lo que nos alegra escucharlo", bromea una joven.

Así, los cuatro trabajadores que atienden tras el mostrador invierten entre cinco y diez minutos en cada trámite. "¿Ya?", se sorprende una mujer cuando su amiga termina de hacer las gestiones. Es más, el servicio es tan ágil que es fácil perder el turno, como le ocurre a una ciudadana. "Se me ha pasado el número porque mi marido, que es el que va a pedir el certificado, ha ido mientras nos toca a hacer otros trámites y no ha llegado a tiempo", asegura la mujer, que está a punto de perder el turno una segunda vez.

Además, mientras en otras oficinas es usual que los empleados reciban a los ciudadanos con la muletilla "pero es que le falta la fotocopia de...", en las oficinas del padrón no ocurre lo mismo. "He enseñado el Documento Nacional de Identidad y con eso ya me han concedido el certificado de empadronamiento", asegura un granadino. "Estoy ´flipando´ con el cambio que ha dado esto. ¡Lo que hace la crisis!", exclama sorprendida una muchacha.
Críticas menores. Pero, como contrapartida, la rapidez de los empleados genera también pequeños inconvenientes, ya que en ciertos momentos los turnos cambian tan rápido que se origina cierta confusión relativa al orden. "Perdona, me toca a mí. Yo tengo el 154, es que no me ha dado tiempo a sentarme y ya había pasado al 155", explica un joven a otro de los presentes. Pese a las miradas desconfiadas, la sangre no llega al río y se sigue con el orden numérico.

También hay quien no se deja impresionar por la eficacia de la oficina del padrón y registro municipal y, pese al buen trato recibido, se mantiene incrédulo. "Cuando es para pagar hay mucha agilidad, flexibilidad e informática, pero cuando es el Ayuntamiento el que tiene que devolver desaparece todo", critica un hombre que acude a Los Mondragones a recurrir una multa "injusta y desproporcionada", también gestionada por los funcionarios del padrón.

Amabilidad del personal. Aunque lo que realmente le importa a los ciudadanos es que los funcionarios resuelvan sus consultas de la forma más rápida posible, el trato recibido por parte de los cuatro trabajadores de la oficina también es destacado por los usuarios del servicio. "La chica que me ha atendido ha sido muy amable", confirma una mujer. Los empleados no dudan en invertir el tiempo que haga falta para solucionar las dudas que les presentan los granadinos y, en lugar de desentenderse del asunto y remitir a la persona a otra oficina, los funcionarios optan por ayudar. "¿Pero su hijo estaba empadronado? Entonces, ¿es la primera vez? ¿Y ustedes, dónde estaban?", investiga uno de los trabajadores. Tampoco dudan en colaborar entre ellos y pedir consejo a otros compañeros.

Ahora bien, aquellos que lleguen a partir de las 13.00 horas a la oficina del padrón municipal tienen otra concepción. "¿Ya han cerrado? Si es que luego no quieren que se hable del horario de los funcionarios", sentencia un resignado joven al toparse con las puertas de la oficina clausuradas. Lo que no sabe este granadino es que los trabajadores del padrón municipal ejerce las funciones de registro, por lo que, entre las 13.00 y las 14.00 horas, los empleados se dedican a registrar toda aquella documentación que les llega a la oficina, tanto de particulares, como de otras administraciones y asociaciones.

  HEMEROTECA
anteriorsiguiente

La UNIA analilza el papel de las redes sociales en el Cambio Global

El 7º Foro Saberes para el Cambio está incluido en la programación del Aula de Sostenibilidad de la UNIA...( leer más)
 

UNIA y la Fundación Cajasol fomentan los estudios en La Rábida

El Instituto de Estudios Cajasol incorpora su programa de posgrdo al Grupo La Rábida y concederá becas a estudiantes de esta red universitaria promovoda por la UNIA..  (leer más) 


La UNIA crea un taller de mapping en Málaga

Más de 30 profesionales, en su mayoría procedentes del ámbito de la comunicación participaron en el taller (leer más)  

  LA SELECCIÓN DE LOS LECTORES
 LO ÚLTIMO
 LO MÁS LEÍDO
 LO MÁS VOTADO
  CONÓZCANOS:  CONTACTO |  LOCALIZACIÓN      PUBLICIDAD  CONTACTAR  
laopiniondegranada.es es un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de laopiniondegranada.es. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 


  Aviso legal
  
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca | El Diari  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  |  La Nueva España  | Levante-EMV  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad | Oscars | Premios Goya