P. E
El Ayuntamiento granadino acordó ayer solicitar a los bancos 30 millones de euros para sufragar las deudas contraídas a corto plazo con otras entidades financieras. De este dinero, 28 millones se destinarán al pago de los créditos y otros dos a sufragar gastos corrientes, como nóminas y otros adeudos con empresas, según fuentes municipales.
Esta operación responde a la falta de liquidez del Consistorio para hacer frente a sus obligaciones de pago, un procedimiento frecuente –el último en febrero y por importe de unos 35 millones de euros–. Las mismas fuentes aseguraron a La Opinión que el 12 de junio las arcas municipales deberán desembolsar 11 millones más a las entidades financieras y otros 15 hasta el final del verano, sin incluir los intereses.
A día de hoy, las arcas municipales deben a las entidades financieras unos 152 millones, 58 a corto plazo –que se suele liquidar con la generación de otros préstamos a pagar en menos de un año– y el resto a largo plazo.
El edil de Economía y Hacienda, Juan Antonio Mérida, apuntó que estas operaciones de tesorería responden a tasas, subvenciones y otros conceptos aún por ingresar en las cuentas bancarias del Consistorio y obligan a pedir el crédito para "gastos corrientes" y "no parar la actividad del Ayuntamiento".
Así sucede con el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) o el de Vehículos de Tracción Mecánica. Mientras el Consistorio no recauda el importe de los recibos, es necesario pedir los créditos y pagar las nóminas o las deudas.
El problema se ve agravado este año por los efectos de la crisis, ya que en el caso del impuesto de los automóviles se recaudó durante el periodo voluntario –hasta el 11 de mayo– 5,8 millones de euros de los 13,1 previstos, lo que supone un ingreso del 44% sobre el total, cuando el año pasado se abonó el 68% dentro del plazo. No es la única tasa con poca recaudación a consecuencia de la tesitura económica, ya que la de los vados, cuyo plazo voluntario también ha concluido, ingresó el 53% del total, con 339.000 euros frente a los 622.000 previstos por el equipo de gobierno.
Esta situación fue duramente criticada por el concejal de Izquierda Unida Francisco Puentedura, quien achacó la solicitud de los créditos una "falta total de previsión" y a una "mala gestión financiera que se arrastra desde hace años". Puentedura, por otra parte, se preguntó "cuál es la deuda real del Ayuntamiento" y pidió a los responsables del PP que "aclaren cómo harán para sufragar las deudas sin tener que acudir a los bancos y los créditos".