L. O. / M. O.
El ministro de Fomento, José Blanco, se comprometió ayer ante el Congreso a finalizar la A-7 antes de que acabe la presente legislatura, en 2012. Ante los representantes de la Comisión de Fomento de la Cámara Baja, el responsable de la cartera mantuvo la fecha límite de la apertura de la autovía, que permitirá conectar Granada con Algeciras y Cataluña por el litoral.
Sus declaraciones no coinciden con las opiniones de los técnicos cercanos a las obras del tramo Carchuna-Castell de Ferro, publicadas por este diario en su edición de ayer, quienes afirmaban que las dificultades surgidas en el trazado llevarían los trabajos más allá de 2012. La dificultad radica en los problemas geológicos de los terrenos para fijar tres de los cuatro viaductos previstos.
Un documento remitido al Ministerio de Fomento desde la Demarcación de Carreteras del Estado en Andalucía Oriental –hecho público el lunes por Izquierda Unida– detallaba que, al comenzar los estudios en la zona, la empresa constató "importantes problemas geológicos y geotécnicos en cuanto a la estabilidad de las laderas", así como riesgo de deslizamientos localizados "de cierta magnitud y peligrosidad". Demarcación de Carreteras explicaba en el escrito que estos obstáculos no pudieron estudiarse de forma adecuada en la fase de redacción del proyecto "por la enorme dificultad de los accesos o la negativa de los propietarios a la entrada de equipos humanos y mecánicos" a sus fincas.
La situación hizo que las obras resultaran inviables y la institución pidió entonces a Fomento un cambio del trazado, que supone la sustitución de los viaductos de Chozón, Torilejo y Zacatín por terraplenes de unos 40 metros de altura máxima en una nueva ubicación situada más al norte que el proyectado inicialmente. Proponía, asimismo, eliminar el túnel del Romeral ante el riesgo de "posibles problemáticas", describe el documento.
Cambios. La Dirección General de Carreteras, departamento dependiente de Fomento, aprobó las modificaciones, en marzo del año pasado, y ordenó que el nuevo tramo se sometiera a consulta ambiental, proceso que aún hoy continúa abierto.
Pese a ello, Fomento mantiene la finalización de toda la A-7 antes de 2012. Es más, en su página web señala que las obras de los 10,2 kilómetros del tramo Carchuna-Castell de Ferro, con un presupuesto de 69,9 millones, se encuentran hoy día en ejecución.