NOELIA M. ESTEBANÉ
La falta de trabajo, sin duda, está acabando con las esperanzas depositadas por muchos inmigrantes que vinieron hace unos años a Granada en busca de empleo. De ahí que el número de extranjeros que han decidido retornar a sus países de origen se haya disparado en los últimos meses.
Así, mientras en 2008 fueron 36 las personas que se acogieron al Programa de retorno voluntario de Cruz Roja, durante el primer cuatrimestre de 2009 las cifras se elevan hasta 99 casos, según los datos aportados por la organización no gubernamental. "El número de retornos de inmigrantes ha crecido bastante porque muchos de ellos son emigrantes económicos y ahora la situación aquí no es fácil", explica la responsable del programa de Cruz Roja, Pilar Martínez.
Alta exigencia. No obstante, de los casi un centenar de extranjeros que se han acogido al retorno voluntario, sólo cinco se integran dentro del programa del Inem -que puso en marcha el Ejecutivo español el pasado mes de enero y que gestiona también la ONG- a pesar de que el Servicio Público de Empleo contabilizó cerca de 6.400 parados inmigrantes en marzo. Los 94 restantes, por el contrario, han regresado a sus países a través de las ayudas de Cruz Roja (que facilitan el billete de avión, 400 euros para el reasentamiento y 50 para el viaje a los inmigrantes con graves problemas económicos).
"La gente se resiste mucho a abandonar España porque se trata de una decisión muy importante", comenta Martínez. No obstante, en el caso de la iniciativa gubernamental, los exhaustivos requisitos administrativos también merman el calado de la medida. "El problema del plan del Gobierno es que es necesario que los países de retorno tengan un convenio con España y actualmente sólo hay firmados veinte", aclara la responsable de Cruz Roja.
Además, el programa estatal ofrece a los inmigrantes la posibilidad de percibir en España y en un único pago el 40 por ciento del paro que corresponda y el 60 por ciento restante una vez se encuentren en su país, por lo que aquellos extranjeros sin papeles, autónomos o sin derecho a la prestación por desempleo también quedan eliminados de esta cobertura social.
Perfil. "La mayoría de los solicitantes son suramericanos -bolivianos y argentinos sobre todo-, de entre 25 y 40 años, varones y que vienen por razones económicas", asegura Martínez, quien espera que las cifras del primer cuatrimestre de 2009 se mantengan durante los próximos meses..