MIRIAM MILLÁN
Al Ayuntamiento de Granada le han arruinado sus planes de convertir el tradicional mercado de San Agustín en un centro comercial. Ésa era su intención y así lo negociaba con varias firmas nacionales hasta que un informe técnico mandó al traste este proyecto, tal y como han confirmado a este diario fuentes municipales.
La idea de implantar un gran supermercado pasaba por la construcción de una segunda planta, aprovechando así la amplitud, la elevada altura y otras favorables características técnicas del edificio. Pero esta posibilidad, que respetaba el mantenimiento de los tradicionales puestos en su actual ubicación, no ha obtenido el visto bueno de los arquitectos.
El estudio de viabilidad, realizado hace unos meses a instancias del Consistorio, determinó que los cimientos y la estructura del edificio, en cuyo subsuelo se sitúa el aparcamiento público de San Agustín, no poseía la resistencia necesaria para soportar el peso de una nueva planta. Así lo explicaron a La Opinión fuentes municipales, que lamentaron que dicho proyecto se haya visto frustrado, puesto que hubiese sido "una oportunidad magnífica para revitalizar la actividad del mercado" y de todo su entorno.
Porque, a juicio de personas cercanas al equipo de gobierno, la presencia de una gran superficie comercial no hubiese provocado -supuestamente- perjuicio alguno a los comerciantes que regentan en este céntrico mercado un total de 47 puestos. La idea original del Ayuntamiento era impedir que la cadena de distribución que se implantase "comercializara productos similares a los que se venden en estos locales", de modo que no se provocase una situación de competencia desleal, sino más bien una diversificación de la oferta y los servicios.
Al margen de que esa ´idílica´ pretensión de complementar servicios hubiese podido chocar finalmente con los intereses de la firma comercial, lo cierto es que varias cadenas del sector -entre éstas, Carrefour y Mercadona- se interesaron en el proyecto, según fuentes de absoluta solvencia.
Pero el gozo de unos y otros acabo en un pozo tras demostrarse que esta posibilidad para el emblemático mercado de abastos era inviable desde el punto de vista técnico. Un proyecto que terminó en fiasco y que ha ralentizado el desarrollo de otras medidas positivas para el futuro del mercado, como la apertura de nuevos puestos y la diversificación de su oferta al objeto de enganchar nuevos clientes.
Han transcurrido siete meses desde que el Ayuntamiento de Granada anunciara el pliego de condiciones para la adjudicación de doce plazas y aún no se ha creado la comisión encargada de valorar las solicitudes, según admitió a La Opinión la concejal de Salud y Consumo, Carmen Sánchez Quevedo. Pero su intención es que no haya más demoras. "Las diferentes áreas competentes en este proceso están agilizándolo al objeto de que los puestos se adjudiquen lo más rápido posible, favoreciendo así a revitalizar la actividad del mercado", subrayó la edil, que si bien no quiso precisar fechas al respecto, destacó el elevado número de solicitudes recibidas para hacerse con uno de estos doce locales.
En este sentido, el presidente de los comerciantes de San Agustín, José Rodríguez, se mostró más optimista y previó la apertura de los nuevos puestos para antes de que finalice el año. Es más, pese a que la edil popular dijo a este diario que aún no se había adjudicado ninguna plaza, Rodríguez dijo tener conocimiento de que varios de los puestos tienen previsto "abrir antes del verano".
Obstáculos. Lo cierto es que el proceso de dinamización del mercado de San Agustín no ha estado exento de obstáculos desde que se iniciara hace cuatro años. El último de los avatares se produjo a finales de 2007, cuando la negativa de un pescadero a mover su instalación unos metros dejó en punto muerto el trabajo de varios años para revitalizar el recinto.