L.O.
La ordenanza, que se someterá a una primera votación por PP, PSOE e IU y la Oficina del Defensor el próximo miércoles, castiga con dureza el maltrato a los animales o su utilización peligrosa o negligente.
En concreto, queda prohibido agredir o someter a cualquier otra práctica que pueda afectar física o psicológicamente a los animales, como abandonarlos, considerada una conducta muy grave, lo que se sancionará con entre 1.500 y 3.000 euros.
Las autoridades perseguirán y multarán con la misma cantidad la organización de peleas, concursos o exhibiciones de animales potencialmente peligrosos en la calle, en especial los perros y más concretamente las razas dóberman, dogo argentino, fila brasileño, mastín napolitano, pit Bull Terrier, presa canaria o rottweiler, que deberán llevar bozal y correa corta, y en las fincas particulares tendrán que permanecer atados.