EFE
La Audiencia de Granada ha condenado al pago de una multa de 14.440 euros a un constructor acusado de financiar el traslado ilícito de un menor boliviano de 16 años a España, a quien le proporcionó casa y empleó como carpintero en una obra aunque no le pagó lo establecido y le retiró su documentación.
El tribunal anticipó así su pronunciamiento tras retirarse para deliberar durante unos minutos después de que la Fiscalía y la defensa llegaran a un acuerdo, que evitó la celebración de la vista oral, prevista para ayer en la sección segunda.
Aunque en sus conclusiones provisionales el Ministerio Público había solicitado cinco años de prisión para el acusado por un delito de inmigración ilegal, finalmente modificó su petición y calificó los hechos como constitutivos de un delito contra los trabajadores extranjeros, pidiendo dos años de cárcel. Por su parte, la defensa se mostró conforme con esta nueva calificación y solicitud de pena, aunque reclamó al tribunal que la condena fuera sustituida por el pago de una multa o se le suspendiera, ya que el acusado carece de antecedentes penales. Según el escrito de acusación, el menor se encontraba trabajando en una tienda de artesanía en Cochabamba (Bolivia) cuando conoció al acusado, quien se presentó con el nombre falso de ´Mariano´ y le persuadió para que dejara su ocupación y viajara a España, donde le ofrecería trabajo en otra tienda de artesanía que pretendía abrir en Granada.
El acusado le entregó al menor 400 dólares para que pudiera asumir los gastos del viaje y le convenció para que consiguiera un pasaporte falso, en el que constaba otro nombre y una edad de 20 años.
Además le mandó por fax un billete de avión que tenía como origen Santa Cruz y como destino Madrid-Barajas, le pagó sus primeros días en un hotel de Granada y le proporcionó posteriormente y de manera gratuita un piso para su estancia en esta ciudad.
También le dio un trabajo, pero de carpintero en una obra y no en una tienda de artesanía como le había prometido, aunque durante los siete meses en los que estuvo trabajando sólo le abonó doscientos euros, cuando le había prometido un salario de 500 euros mensuales.