JORGE PARADINAS.
El sistema educativo de la provincia vive actualmente una situación paradójica: mientras en algunos colegios públicos sobran plazas escolares libres, muchos padres comprueban para su pesar como no queda ni un solo pupitre disponible de Infantil en los centros deseados para sus hijos, es decir, en los concertados -privados subvencionados con fondos públicos- de Granada. La Consejería de Educación se resiste a aumentar las unidades en los colegios concentrados mientras queden plazas de Infantil sobrantes en la escuela pública, una situación que ha llevado a la indignación a muchos padres granadinos. Como fruto de este desencuentro, seis centros concertados de la provincia protagonizaron ayer un paro académico de dos horas para protestar por la negativa de la administración a equiparar el número de plazas de Infantil y Primaria en dichos colegios.
El paro ha tenido un "seguimiento masivo" en estos colegios -Cristo de la Yedra, San José, Dulce Nombre de María, Sagrado Corazón, Inmaculada Niña, Salesianos y Santa María del Llano-, según los organizadores de la protesta. Las movilizaciones también han incluido una concentración frente a la sede de la Delegación de Educación, a la que, según los organizadores, asistieron unas 2.000 personas y, según la Policía Local, 500.
Los convocantes entregaron 7.200 firmas que respaldan la petición de más plazas concertadas, según aseguró Dolores Abril, asesora jurídica de las Escuelas Católicas de Granada. Abril matizó que los centros que han seguido el paro han contado con servicios mínimos pactados, de modo que "si ha habido niños en la concentración es porque sus padres lo han decidido así". La Federación Católica de Padres (Fecapa) ha convocado otra manifestación con la misma reivindicación para el 4 de junio.