NOELIA M. ESTEBANÉ
Aquellos que ayer pasaron por la puerta del Palacio de Congresos de Granada se preguntarían qué estaban regalando para que tantas personas entraran con las manos vacías y salieran cargados de bolsas. Y su sospecha no estaba muy alejada de la realidad, porque lo que atraía a esa multitud de curiosos eran los descuentos de hasta el 90% que ofrece la segunda edición de la Feria de Gangas de Granada. Pantalones a un euro, bikinis a veinte, canoas por menos de cien euros y trajes de flamenca para niños desde sesenta euros son algunas de las oportunidades del evento.
"Hemos venido a mirar pero con la intención de comprar y al final nos llevamos un colchón y un somier, porque el descuento está muy bien", explican Violeta Arranz y Raúl Gutiérrez, una de las parejas que acudió ayer a la feria.
Cinco meses después de su primera edición, el evento vuelve a atraer a cientos de granadinos dispuestos a encontrar el chollo de su vida, lo que ha resultado bastante más fácil que entonces, ya que en esta ocasión el número de ´stands´ supera el centenar y las empresas que participan en la feria alcanzan las 50, el triple que a finales del año pasado, según informó la coordinadora de la muestra, Paqui Delgado, de la empresa GO Gestión de Ocio. Además de ampliar el horario desde las 10.00 hasta las 22.00 horas, este año se ha instalado un económico servicio de guardería para los más pequeños y una terraza para reponer fuerzas tras la batalla por encontrar la mejor ganga (algo nada fácil).
Oferta. Entre los artículos más abundantes repite la ropa de deporte y surfera, con una decena de tiendas representadas. "Esperábamos más variedad. Hay demasiada ropa deportiva y, como no somos de aquí, hemos llegado a pensar que en Granada se lleva mucho este estilo", bromea Juani, otra de las visitantes.
No obstante, en el improvisado centro comercial también se puede encontrar ropa de señora y caballero, decoración, electrodomésticos, perfumes y cosméticos, trajes rocieros y hasta kayaks. Incluso los asistentes pueden salir por sólo diez euros con un nuevo ´look´ tras pasar por la peluquería Underground Hair-Factory. "Vinimos el año pasado y estuvimos a tope, así que hemos vuelto y parece que vamos por el mismo camino. Incluso hay gente que ha repetido", comenta uno de los propietarios de la peluquería, Toy Nunes.
Pros y contras. Por regla general, los comerciantes que se han dado cita este fin de semana en la feria se muestran bastante satisfechos con la marcha del evento. "Hay una buena aceptación por parte del público, que viene con ganas de comprar", asegura Verónica, una de las empleadas de la tienda flamenca El Rocío. Asimismo, este encuentro permite a los empresarios deshacerse del ´stock´ de otras temporadas y a los ciudadanos adquirir artículos por precios ´anticrisis´.
Ahora bien, como desventaja, quienes se acerquen al Palacio de Congresos encontrarán prendas sueltas y muchas de ellas de invierno. Junto a esto, la falta de probadores y la escasa información por parte de la organización son otras de las críticas vertidas por comerciantes y ciudadanos a la feria.