JORGE PARADINAS
La docencia, desgraciadamente, sigue siendo una profesión con cierto riesgo en la provincia de Granada. Los profesores granadinos siguen corriendo riesgo, cada jornada, de ser menospreciados, insultados y, en el peor de los casos, agredidos por los alumnos e incluso por sus padres. El último ejemplo aconteció hace sólo unos días, el pasado viernes, cuando una profesora del instituto de Secundaria Diego de Siloé de Íllora fue agredida por los padres y la hermana de un alumno, según denunció el sindicato de enseñanza USTEA.
El sindicato anunció ayer que la situación no quedará así, y hoy mismo tiene previsto presentar una denuncia contra los presuntos autores de la paliza recibida por esta docente, que además es la jefa del estudios del instituto. Precisamente los hechos acontecieron cuando esta jefa de estudios de este IES, preocupada por el absentismo escolar de determinados alumnos, convocó a los padres de estos menores a una reunión para explicarles la inquietante situación ante la que se encontraban sus hijos y debatir posibles soluciones.
Al parecer, algunos padres no recibieron de buena manera la ´reprimenda´ y se enfrentaron a la docente. Sobre las dos de la tarde, según explicaron fuentes de USTEA, la situación se caldeó hasta tal punto que, supuestamente, los padres y la hermana de unos de los alumnos acusados de faltar a clase la emprendieron a golpes con la profesora, que en ese momento se encontraba totalmente indefensa.
Se da la circunstancia de que una de las presuntas responsables de la agresión, la hermana del alumno, estudió además en el instituto y conocía perfectamente a la jefa de estudios. Además, la docente tuvo que se asistida de varios golpes fruto de la agresión.
Las reacciones no se han hecho esperar. USTEA anunció ayer su intención de presentar hoy una denuncia ante el Fiscal Jefe Provincial de Granada, Ana Tárrago, en el que detallan la agresión y piden responsabilidades a los presuntos autores, al "poder revestir los hechos carácter de delito".
Joaquín Vega, representante de USTEA, mostró su solidaridad con la profesora y condenó unas "acciones que no pueden quedar en el ámbito de lo privado, sino que deben ser denunciadas jurídicamente, ya que lo contrario sería debilitar de manera ostensible el papel social del docente". Vega reclamó, en nombre de su sindicato y en entre otras cuestiones, que "la administración educativa actúe como acusación particular ante cualquier agresión física o verbal que sufran los trabajadores de la enseñanza.
Según los datos recabados por USTEA, siete de cada diez docentes han sufrido alguna vez hostigamiento verbal y maltrata psicológico en el desempeño de su labor, mientras que el 15% de los profesores de Secundaria reconocen haber sido agredidos físicamente alguna vez.