EUROPA PRESS
El Tribunal Supremo revisará el próximo miércoles la condena de ocho años de cárcel impuesta el pasado mes de julio por la Audiencia Provincial de Granada al constructor José Ávila Rojas por cuatro delitos consumados de defraudación a la Hacienda Pública en 2001 y 2002, en sendas operaciones inmobiliarias desarrolladas en Marbella (Málaga).
La sesión, que se celebrará a puerta cerrada, responde al recurso de casación presentado por el constructor granadino contra su condena. El ponente de la sentencia será el magistrado de la Sala de lo Penal Carlos Granados, y completarán el tribunal Perfecto Andrés Ibáñez, José Ramón Soriano, Francisco Monterde y Miguel Colmenero.
La sentencia de la Audiencia de Granada impuso dos años de prisión por cada uno de los cuatro delitos atribuidos a Ávila Rojas, aunque el cumplimiento efectivo será de seis años. Añadía que el constructor granadino deberá indemnizar a Hacienda con una cantidad superior a los cinco millones de euros, perdiendo, además, la posibilidad de recibir subvenciones e incentivos de la Seguridad Social por un período de cuatro años.
La sentencia de la Audiencia indicaba que "está fuera de toda duda" que Ávila Rojas ejerció de manera pública y notoria como profesional de la actividad inmobiliaria, a pesar de que "todo el esfuerzo defensivo ha sido negar su carácter de empresario" en la compraventa de dos fincas y que son generadoras del pago de los impuestos del IVA e IRPF, "que se han eludido".
Añadía, además, que la adquisición de las operaciones enjuiciadas no pueden equipararse a la adquisición de una finca por parte de un particular, "dadas las personas que intervienen -profesionales del sector-" y puesto que "difícilmente un particular está en condiciones de negociar un convenio urbanístico con un Ayuntamiento, si no es porque se dedique profesionalmente a la promoción inmobiliaria".
Así, en la sentencia se declara como hechos probados que José Ávila Rojas y la sociedad mercantil CCF 21 Negocios adquirieron el 22 de mayo de 2001 la finca conocida como Huerta de las Monjas, ubicada en Marbella, por unos tres millones de euros y que ese día la vendieron a la mercantil Promociones y Propiedades Inmobiliarias Espacio S.L por 11,4 millones de euros.
Esta operación estaba sujeta al IVA, por lo que Ávila Rojas debía haber ingresado al erario público unos 918.000 euros. De igual modo, con la reventa de esta finca obtuvo este mismo año una ganancia empresarial de 4,2 millones de euros que no fue declarada en el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas.