P. MARISCAL / M. MILLÁN
La persona que se encarga desde hace décadas de elaborar las nóminas y los contratos de los trabajadores de Rober ha sido detenido por la Policía Nacional como presunto autor de un delito de estafa y otro de falsedad documental. Los investigadores le atribuyen un desfalco de más de 140.000 euros, cometido durante casi tres años. El método que empleó A.V.J. para defraudar tal cantidad de dinero era tan perfecto que sólo ha podido ser descubierto gracias a una rocambolesca casualidad.
La investigación sigue abierta para averiguar el destino del dinero que Rober abonó a un grupo de asalariados colombianos contratados fraudulentamente por A.V.J. y que nunca han desempeñado tareas en la empresa de transporte público granadino, según han reconocido fuentes del caso. Los 140.000 euros de estafa proceden de las nóminas abonadas a estos empleados ´fantasma´. Por el momento se desconoce si ese dinero ha ido a parar directamente a cuentas bancarias de A.V.J. o si los colombianos a los que daba de alta en Rober pagaban después su ´comisión´ al encargado de las nóminas.
El gerente de Rober, Guillermo Robles, reconoció ayer la detención de este trabajador y confirmó que la empresa "detectó unos desajustes administrativos" que fueron denunciados el viernes día 24 de abril ante la Policía Nacional. Los agentes encargados de la investigación acudieron el lunes siguiente (27) a las oficinas de Rober para detener a A.V.J. El trabajador, de unos 50 años, salió de la empresa en la que lleva desde los 14 años con las manos esposadas. Después de declarar ante el juez de guardia quedó en libertad provisional con cargos.
A.V.J. tenía en exclusiva la competencia para elaborar las nóminas y los contratos de la empresa de transporte, una tarea administrativa que desempeñaba desde hace décadas y sobre la que ningún otro trabajador tenía capacidad de maniobra, según han confirmado a este periódico empleados de la propia entidad.
A.V.J. era insustituible en su puesto, salvo en los periodos de vacaciones. En abril disfrutó de un permiso y viajó a Colombia. El azar quiso que el personal de administración de Rober, en una rutina contable, tuviera que consultar los listados de contratos y nóminas que A.V.J. guardaba celosamente en los armarios de su puesto de trabajo. Según ha podido confirmar este periódico, al revisar los listados de nombres se detectó el de un colombiano que "llamó la atención" de la empresa, entre otras cosas porque no hay conductores de esa nacionalidad en la plantilla.
Desde ese momento empezaron a revisar todas las altas laborales que tramitó A.V.J. Las irregularidades descubiertas se remontan a más de dos años. El caso estaba tan claro -y documentado- que la denuncia fue presentada en comisaría un viernes y el lunes se le detuvo. Los agentes dejaron precintados los armarios de A.V.J. ante el asombro y la mirada de incredulidad de sus compañeros de oficina.
En los balances contables de la empresa nunca se detectaron desajustes, lo que para algunos trabajadores de Rober "demuestra la falta de control que hay en esta empresa". También es cierto que la confianza depositada en esta persona a lo largo de casi cuarenta años hacía "impensable" que pudiera cometer un hecho de este tipo. Según ha podido saber este periódico, A.V.J. ha arrastrado desde hace muchos años problemas personales a los que ha sumado en las últimas fechas otros de índole sentimental.
A.V.J. urdió, presuntamente, un sistema bien calculado y legal -de cara a las administraciones- que ha dejado un agujero de más de 140.000 euros en las cuentas de Rober. El encargado de las nóminas y los contratos daba de alta a ciudadanos colombianos como si de un trabajador cualquiera de Rober se tratase. La empresa de transporte público abonaba con absoluta normalidad estas nóminas ya que era el propio A.V.J. quien las tramitaba. Rober pagaba, además, los seguros sociales y retenía el IRPF.
La capacidad de esta persona para manejar a su antojo las contrataciones llegó hasta el punto de dar de alta a su última mujer, de nacionalidad colombiana. Esta contratación, efectuada sin autorización de Rober, se hizo guardando todo tipo de precauciones. Fuentes de absoluta solvencia explicaron que A.V.J. "despistaba" comunicando los ingresos bancarios y las altas en la Seguridad Social de su pareja con un nombre de varón y remitiendo la documentación del IRPF al Ministerio de Hacienda con el nombre real de ella, a pesar de formar parte ambos procedimientos de una misma contratación.
La empresa, según su gerente, tomará "todas las medidas oportunas" para intentar que A.V.J. devuelva el dinero que supuestamente ha desviado de las cuentas de Rober a las de los colombianos.