ÁLVARO CALLEJA
La entrada de Begoña Álvarez en Justicia, la salida de Teresa Jiménez de Educación y el cambio de papeles de Clara Aguilera, de Gobernación a Agricultura, dejan las cosas igual en cuanto a la representatividad de socialistas granadinos en el gobierno andaluz.
El PSOE de Granada se da por satisfecho pero no las tenía todas consigo cuando se conoció que José Antonio Griñán era el candidato elegido por Chaves para ser presidente de la Junta, frustrándose la posibilidad de un relevo generacional. No sólo eso despertó recelos -según informan fuentes socialistas-, sino que también generó incertidumbre la posibilidad de que la influencia de Granada en el nuevo gobierno fuera residual teniendo en cuenta que los rumores situaban a Teresa Jiménez fuera de Educación y Aguilera desplazada de Gobernación, como así ha sido.
La cuota territorial que con más o menos generosidad se venía aplicando hasta ahora para conformar el gobierno no es tan importante para Griñán como lo es el mérito, la capacidad y la profesionalidad de las personas. En una situación de crisis económica, Griñán ha preferido rodearse de los que considera mejores y prescindir de la fórmula de cremallera.
Los socialistas de Granada, a lo largo de las ocho legislaturas, han estado presentes en todos los gobiernos andaluces; otra cosa bien distinta es si han desempeñado un papel relevante o, por el contrario, han copado áreas que se prestan menos para el lucimiento y más para salir quemado.
Algunos de los protagonistas granadinos en los distintos gobiernos andaluces a lo largo de casi treinta años han dado su opinión acerca de su influencia en el poder. Con matizaciones, todos ellos coinciden en destacar el papel relevante que han jugado los socialistas granadinos.
Julio Rodríguez, el primer consejero de Economía e Industria de la Junta de Andalucía, destaca que "siempre ha habido una representación significativa de Granada" en los ejecutivos andaluces, sin que, a su juicio, haya existido "discriminación" frente a otras provincias.
Economía, en aquella época, no era ni de lejos lo que es ahora. Rodríguez recuerda que en su etapa como consejero muchas de la competencias sobre Economía no se habían transferido por lo que había que suplir esas carencias con imaginación para contribuir a dinamizar la economía andaluza.
Sobre los cambios realizados por Griñán reconoce que Agricultura y Justicia "no tienen la trascendencia" de otras consejerías. A su juicio, la Consejería de Vivienda y Ordenación del Territorio, que preside Juan España, es en este momento crucial. "Hay que tomarse muy en serio el destino del suelo y dotarlo de cierto sentido económico y sostenible", opina.
Por sus palabras se deduce que no parece entender las razones del relevo de Teresa Jiménez, a la que define como "una persona muy competente, de alto sentido político y con una acusada personalidad".
Juan López Martos, el único socialista granadino que ha estado al frente de la Consejería de Obras Públicas en una época donde las competencias tampoco estaban del todo transferidas, sostiene que "siempre ha habido buenos representantes de Granada en los gobiernos andaluces". El retraso de las infraestructuras es quizá una de las asignaturas donde los ciudadanos suspenden a los distintos gobiernos . A él le tocó impulsar la construcción de la autovía A-92, una de las arterias que han permitido vertebrar Andalucía. "Aunque uno tenga cierto arraigo o representatividad por una provincia, no se debe olvidar que se gobierna para toda la comunidad", puntualiza López Martos.
Por su parte, María José López, consejera de Justicia en la anterior legislatura, cree que "siempre que ha habido un granadino en el Gobierno andaluz se ha notado" puesto que desde el poder "se es capaz de influir en las decisiones que tienen que ver con proyectos de tu ciudad". No cree que los socialistas de Granada hayan estado arrinconados, por el contrario mantiene que se ha dispuesto de "mucho peso", a la vez que coincide con sus compañeros en que "siempre se debe buscar a los mejores sin que ello esté reñido o sea incompatible con el equilibrio de la cuota territorial".
El hecho de que Justicia y Administración Pública haya recaído en la granadina Begoña Álvarez demuestra que dicha consejería "es un elemento identificativo de Granada, hoy capital de la Justicia".
Por su parte, el hoy senador Manuel Pezzi, el primer consejero de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y posteriormente responsable de Educación, aclara que "ningún consejero puede ser sectario y gobernar para su provincia".
Admite que Granada "se ha especializado en Educación", en alusión a los catorce años seguidos que se viene gestionando dicha consejería, al tiempo que niega que el PSOE de Granada no haya tenido suficiente presencia en los gobiernos andaluces. "Siempre hemos estado en sitios de influencia tanto en el Gobierno como en las ejecutivas regional y federal del partido, incluso se ha contado durante algunos años con la Presidencia del parlamento andaluz, [en manos de Javier Torres Vela]", opina. "En mi caso cuando he tenido mayor capacidad de influencia ha sido me encargaron el proyecto de la segunda modernización de Andalucía; entonces no era consejero pero nunca he despachado tanto con Chaves", añade.