EFE. GRANADA
El delegado del Gobierno para la Violencia de Género, Miguel Lorente, apostó ayer por revisar los recursos disponibles para proteger a las víctimas de malos tratos ante los últimos casos surgidos entre parejas de homosexuales.
No obstante, en declaraciones a los periodistas, Lorente aseguró que estos episodios "no son violencia de género", sin que ello signifique que las víctimas se encuentren desprotegidas con la normativa actual o que alguno de los miembros de la pareja pueda usar la violencia, por lo que abogó por "analizar y valorar" cómo debe aplicarse la ley a estas nuevas situaciones.
El delegado del Gobierno, que participó ayer en Granada en el Segundo Congreso Nacional de Estudios Penales, detalló que la violencia de género nace de la construcción cultural "del ser hombre y ser mujer" en la que los varones utilizan esta referencia histórica para intentar "imponer, controlar, dominar o someter" a la mujer.
Así, el hombre trata de ejercer un control social sobre la mujer y recurre a la violencia cuando percibe que no se cumplen los papeles diferenciados que presupone para cada género.
"En ningún caso esa construcción cultural histórica se da entre iguales, es decir entre parejas homosexuales, ya que aunque pudieran estar discriminados por su condición sexual, no existe desigualdad entre ellos", aseveró Lorente, para quien España es "referencia en Europa y en el resto del mundo" en la lucha contra la violencia de género.
Sin embargo, a su juicio existen algunos países que desarrollan "buenas prácticas" que España debería "incorporar y adaptar", como el implicar a los hombres en la promoción de la igualdad y la lucha contra la violencia de género de forma que se sientan "partícipes".
De hecho, Lorente dijo que "no tiene que sentido" que, según el barómetro del CIS, exista una diferencia entre la percepción de la violencia como problema social de más del 153 por ciento entre lo que ven las mujeres y los hombres ante una realidad "tan objetiva, clara y dramática".
Por eso, el delegado del Gobierno destacó la "responsabilidad" de los medios de comunicación a la hora de "formar la conciencia crítica" de la ciudadanía dado el "silencio y desconocimiento" que ha caracterizado a la violencia de género a lo largo de la historia.
Para favorecer que las víctimas denuncien a sus agresores, Lorente defendió la adopción de una posición crítica para que no se "normalice, minimice, justifique y contextualice" la violencia, que a su juicio "va más allá de la agresión, ya que busca el control y no el golpe".
Asimismo, valoró que la conciencia social también abarque al entorno social de la víctima, de forma que la familia "ayude y apoye" más a la mujer.