LA OPINIÓN
Rosa Aguilar fue ayer la gran protagonista del día al anunciar que deja la Alcaldía de Córdoba para incorporarse como independiente a la Consejería de Obras Públicas y Transportes del Gobierno de Andalucía, presidido por José Antonio Griñán. Una decisión muy criticada por Izquierda Unida, que comunicó su cese inmediato en el partido.
Aguilar entregó su acta de concejal en el Ayuntamiento de Córdoba para integrarse en la Junta, una "decisión personal" motivada por su sintonía con los objetivos del nuevo Ejecutivo andaluz.
Aunque acudió por la mañana al acto de toma de posesión de Griñán como alcaldesa de Córdoba, en los medios ya se hablaba de su marcha y su ingreso en el gabinete de la Junta. Durante el acto, no quiso hablar sobre su incorporación y optó por dejar el protagonismo al nuevo presidente andaluz, al que calificó como una persona "cálida, afable y cercana, que sabe que la política tiene rostro humano".
Por su parte, Griñán destacó que Aguilar es una persona que ha demostrado "allí donde ha estado su capacidad, su competencia y su sensibilidad de izquierdas". Además, reconoció su cercanía ideológica con la alcaldesa de Córdoba, con quien siempre ha tenido "una relación muy cordial y una facilidad de entendimiento enorme".
También elogió a la próxima consejera de Obras Públicas el vicepresidente tercero del Gobierno y ex presidente andaluz, Manuel Chaves, quien destacó el hecho de que para formar parte del nuevo Ejecutivo andaluz no se haya pedido "a nadie el carné de nada".
Fuertes críticas. A pesar de estos elogios, fueron más las críticas que recibió ayer Aguilar, aunque ella insistió en que sus compañeros de IU "hasta hoy" tienen todo su "cariño y respeto" y no quiso entrar en las diferencias que desde hace tiempo arrastraba con su partido.
El coordinador general de la formación, Cayo Lara, fue tajante al asegurar que "si se marcha una rosa, vendrán miles de rosas y miles de claveles". Aunque Lara reconoció su "tristeza" por la marcha, afirmó que la decisión no afectará "para nada" a la cohesión y funcionamiento de la coalición. "Es una más en esta bancada de patos inmensa que es IU, formación en la que no hay superpatos ni subpatos", manifestó.
Más crítico fue el diputado de IU en el Congreso, Gaspar Llamazares, que acusó a Aguilar de deslealtad. "Es un error desde el punto de vista personal que no tiene justificación política", aseguró. "Alguien que se va de modo personal al gobierno de otro partido pone muy complicado" continuar en la formación política, dijo, además de asegurar que intentó disuadirla.
"No entiendo su decisión, no la comparto", afirmó el diputado de IU, quien también le echó en cara que no culmine su labor municipal en Córdoba.
Asimismo, el coordinador regional de IU en Andalucía, Diego Valderas, consideró también un error la apuesta de Aguilar, mientras que el responsable provincial de IU en Córdoba, Francisco Martínez, precisó que Aguilar "está fuera de la organización" desde que ha decidido ocupar el puesto de consejera.
Ante posibles problemas entre ambos partidos, la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, se apresuró a decir que las relaciones entre el PSOE e IU continuarán siendo "magníficas", a pesar de la incorporación de Aguilar al Gobierno andaluz que dirigirá Griñán.
Por su parte, el Partido Popular anunció que mandará un informe a la comisión antitransfuguismo por la integración de Aguilar en el nuevo Gobierno andaluz, según el secretario general del PP andaluz, Antonio Sanz, quien calificó al Ejecutivo autonómico de "tránsfuga".