NOELIA M. ESTEBANÉ
La Asociación de Vecinos del barrio granadino de Cartuja acusó ayer a la Empresa Pública del Suelo Andaluz (EPSA) de "echar de una reunión" al presidente vecinal, Antonio Vallejo, "por pertenecer al Partido Popular", por lo que exige una disculpa pública por parte del PSOE. Sin embargo, el organismo autonómico desmintió de forma categórica los hechos, y rechazó hacer declaraciones sobre las descalificaciones personales.
El supuesto trato discriminatorio, según sostiene Vallejo, provino del coordinador de EPSA, Miguel Ocaña, quien no permitió al representante vecinal celebrar el encuentro concertado con la gerente de la entidad pública, Mar Román, por su afiliación política al PP. "Yo fui como representante de la asociación y al echarme a mí también insultó a los 30.000 vecinos del barrio", argumentó Vallejo.
El presidente de la asociación de vecinos puntualizó que la reunión tenía como objetivo retomar con la nueva gerente el problema de infravivienda que afecta a unos 80 bloques de la zona conocida como El Poblado. "No estamos reivindicando una farola rota, sino un proyecto social muy serio y muy caro", añadió Vallejo, quien apostilló que la actitud de Ocaña deja entrever la falta de interés de la Junta por el barrio. En este sentido, la secretaria provincial del PP, Luisa María García Chamorro, criticó la falta de actuación de EPSA en el barrio granadino.
Por el contrario, la empresa pública autonómica recordó a Chamorro que la Junta ha destinado 8 millones de euros a la rehabilitación de los pisos del Almanjáyar desde su creación en 1970 y que en la actualidad se están tramitando 5 expedientes de mejora por valor de 1,2 millones. Asimismo, aclaró que "para ejecutar los programas es necesario contar con la titularidad de la vivienda, un documento que no existe en muchos inmuebles", a pesar de que el plazo para ello cumplió el 1 de enero de 2007.