EFE.
El Fiscal jefe de Palermo, Francesco Messineo, aseguró ayer que la Cosa Nostra mantiene conexiones con la política y que desvía "importantes cantidades de votos" hacia políticos considerados "complacientes" con las actividades de la mafia.
Messineo, que protagonizó una conferencia sobre la Cosa Nostra organizada por el aula de estudios jurídicos Luis Portero -con la asistencia del fiscal superior de Andalucía y el Defensor del Pueblo Andaluz-, recordó que, pese a la actividad de las fuerzas de seguridad para erradicar las actividades de esta organización delictiva y a que sus principales jefes están en prisión, ésta aún cuenta con un centenar de familias y unos 4.000 individuos.
De hecho, el fiscal indicó que en el distrito de Palermo actualmente operan cinco grandes fugitivos que "viven protegidos por una red de encubridores" que les permiten ejercer sus funciones como dirigentes, pese a que una de las principales dificultades a las que se enfrentan es la incapacidad para reorganizar su cúpula.
A su juicio, aunque "la duración de la lucha no es predecible y tal vez no baste con la generación actual", el resultado final sí lo es, "la victoria del Estado y la derrota de la mafia".
Para luchar contra la Cosa Nostra, Italia dispone de un conjunto de leyes específicas que Messineo calificó de "muy eficaz y riguroso", aunque con la "debilidad" de la fragmentación de las normas, ya que han sido promulgadas en diferentes momentos de la historia a lo largo de más de cuarenta años.
"Falta una Ley Orgánica Antimafia", lamentó el fiscal, quien resumió los pilares jurídicos en los que se basa la lucha actual contra la mafia, entre los que destaca la posibilidad de procesar y condenar a un miembro "por el mero hecho de pertenencia, aunque no haya cometido ningún delito o no haya pruebas". Así, con la certeza de que se ha afiliado a la organización mafiosa mediante el rito de iniciación se puede obtener una orden de detención y someterlo a juicio.