L.O.
Una ex funcionaria que trabajó al servicio de García-Royo relató ayer, en calidad de testigo a propuesta de la defensa, que fue “humillada” y “despreciada” por éste al negarse a modificar un informe que elaboró contrario a una urbanización en el Camino de Purchil por ser un espacio protegido. Su testimonio trataba de demostrar la acusación que en su día hizo el constructor sobre el trato supuestamente denigrante que el ex concejal daba a algunos funcionarios y la presión que ejercía para que se hicieran informes “a su antojo”.
La afectada, que trabajó en el área de servicio de planeamiento y gestión, dijo ayer que se sintió “presionada y completamente humillada en el trabajo”. Contó que estuvo de baja por hipertensión y que, tras su reincorporación, solicitó una comisión de servicios para trabajar en la Consejería de Vivienda que, según ella, retrasó deliberadamente el concejal. Otro funcionario, del que no se tuvo en cuenta un informe favorable a uno de los expedientes de Emiliano Rodríguez, se quejó también del trato de García-Royo, una persona, dijo, “poco educada”.