PABLO MARISCAL
"Si los juzgados estuviesen conectados entre ellos, este hombre no habría estado ni una hora detenido". Así de contundente se mostraba ayer el juez decano de Granada, Antonio Moreno, al analizar las causas que llevaron a Juan Enrique a pasar seis días en la prisión de Albolote. Tampoco ayudó que la Audiencia Nacional cerrase por vacaciones ya que el juzgado de instrucción, si hubiese sido un día laborable, "habría enviado la comunicación de la detención esa misma mañana y se hubiera detectado el error de inmediato", explicó Moreno.
La falta de medios que sufren los juzgados ha sido denunciada en numerosas ocasiones por todos los actores judiciales, incluidos los jueces de Granada, que se concentraron el 18 de febrero en plaza Nueva para exigir mejoras urgentes. El juez decano considera que el "desgraciado" incidente sufrido por Juan Enrique "pone de manifiesto la intolerable carencia de medios" que existe en las oficinas judiciales. "No tenemos acceso ni siquiera al registro de penados o al registro judicial de requisitorias", un sistema básico que habría permitido detectar en el juzgado de instrucción que Juan Enrique no fue condenado. Ante esta situación, el juez decano tiene claro que este hecho "hubiera pasado igual en cualquier juzgado de España".