EFE
El ejercicio ha consistido en fingir que un empleado de una empresa del aeródromo, con las facultades mentales perturbadas, situaba dos bombas en emplazamientos distantes de la zona restringida del aeropuerto y avisaba de su colocación al servicio de información al público, han avanzado fuentes de la terminal.
De manera inmediata, el personal de información ha activado los procedimientos de alerta establecidos en los Planes de Emergencia, con Navegación Aérea y el Centro de Operaciones y Emergencia del aeropuerto.
Tras verificar la amenaza, agentes del Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil han tomado posiciones con equipos especializados y han desalojado las zonas e instalaciones afectadas.
Una de las bombas ha explosionado de manera sorpresiva y producido diversos muertos y heridos, mientras que otro de los explosivos ha sido colocado como señuelo en la zona anexa de la base de la torre de control.
Tras la supuesta deflagración, las fuerzas de seguridad han puesto en marcha las ayudas externas necesarias para la atención y asistencia a las personas afectadas, así como para el levantamiento de los cadáveres.
Una vez culminado con éxito el ejercicio, un equipo evaluador efectuará un exhaustivo análisis para corregir los posibles errores y mejorar en aquellas áreas que lo requieran, explican desde el aeródromo.
En la actividad han participado los ministerios de Fomento e Interior, la Subdelegación del Gobierno en Granada, Protección Civil, las Policías locales de Chauchina y Santa Fe, así como los bomberos de Granada.