ZP. M. GRANADA
Las sanciones que se impongan a los clientes de las prostitutas se enviarán a los domicilios como si de una multa de tráfico se tratara. El Ayuntamiento de Granada no tiene otra alternativa para notificar las sanciones que el envío postal, pero tomará algunas precauciones para evitar escenas comprometedoras. Mandará las multas a las casas, pero no dará ninguna explicación del precepto infringido. El Consistorio se limitará a informar al ciudadano de que ha violado la ordenanza sobre convivencia que quedará definitivamente aprobada en las próximas semanas pero no especificará el motivo.
El destinatario no sabrá con la carta en la mano por qué se le multa, aunque podrá hacerse una idea de por dónde viene el asunto. La ordenanza de convivencia sanciona la práctica de sexo con mujeres u hombres, pagando o sin pagar, igual que otras faltas como no retirar los excrementos de las mascotas de la vía pública.
Asesoramiento. El defensor del ciudadano, Melchor Saiz-Pardo, acudió a la Fiscalía Superior del TSJA para asesorarse sobre la forma más procedente de efectuar estas notificaciones. El fiscal superior, Jesús García Calderón, considera suficiente que en las cartas figure sólo la infracción genérica a la ordenanza de convivencia, sin necesidad de especificar si la multa llega por mantener relaciones sexuales en la calle, según confirmaron fuentes municipales.
Las infracciones se han tipificado como leves, graves y muy graves. Entre las primeras se encuentran las relaciones sexuales que se practiquen en la calle -incluyendo el interior del coche- fuera del perímetro de 200 metros establecido para zonas residenciales, centros educativos, comerciales o empresariales -también polígonos industriales-.
El Ayuntamiento de Granada tramitará como falta muy grave los actos sexuales que se realicen dentro de ese área. Las sanciones irán de 0 a 300 euros para las leves; de 301 a 1.500 para las graves y de 1.501 a 3.000 euros las muy graves, según explicó ayer el edil de Protección y Participación Ciudadana, Eduardo Moral. La Policía Local será la encargada de sorprender a las parejas que copulen en plena calle o a los clientes que recurran a los servicios de una meretriz. Para este último caso se reforzará la vigilancia policial en las zonas frecuentadas por prostitutas, fundamentalmente en la carretera de Jaén y sus inmediaciones. Los seguimientos policiales serán más intensos en el interior del recinto ferial y en las avenidas situadas frente al Parque Norte de Bomberos, por ser éstos lugares frecuentados por las prostitutas para desarrollar sus servicios.
La ordenanza no prevé sanciones inmediatas para quienes la incumplan. Los agentes advertirán en una primera ocasión de la infracción y sólo denunciarán a los reincidentes, es decir, a los clientes previamente advertidos que no hagan caso de las indicaciones de la Policía Local y no abandonen la calle y a las prostitutas que sean identificadas en más de una ocasión ofreciendo sus servicios en la vía pública. El dinero recaudado con las sanciones irá destinado a proyectos sociales del Ayuntamiento de Granada.