JORGE PARADINAS
La propuesta de la Consejería de Educación de adelantar el comienzo del próximo curso al 7 de septiembre ya tiene vía libre, pese a la oposición de los sindicatos y de gran parte del profesorado. No hubo sorpresas ayer y el pleno del Consejo Escolar de Andalucía, como se preveía, aprobó el informe de la Junta de Andalucía sobre el proyecto de decreto por el que se regula el nuevo calendario y la jornada escolar en los centros docentes. La administración autonómica puede respirar así tranquila. El segundo intento ha sido el válido, ya que hace unas semanas el Consejo Escolar causó más de un quebradero de cabeza a los responsables de Educación al rechazar el primer informe presentado, que contó con la oposición de la patronal de la enseñanza concertada y los sindicatos.
En esta ocasión los representantes sindicales del profesorado han vuelto a votar en contra de la medida, pero sus votos no han sido suficientes. El informe ha recibido 29 apoyos, 22 votos en contra -todos procedentes de los sindicatos- y una abstención.
Una vez que el Consejo Escolar ha dado su visto bueno al proyecto, ya sólo queda esperar que concluyan los trámites obligados: La Consejería de Educación remitirá el informe al Consejo de Gobierno para su aprobación definitiva, algo que ocurrirá en cuestión de meses.
El Consejo Escolar de Andalucía no quiere que esta aprobación sea considerada como una afrenta a los postulados del profesorado andaluz. El organismo, de hecho, hizo hincapié en esta sesión plenaria en que el protagonismo en la mejora de la calidad corresponde a todos los sectores de la comunidad educativa, pero especialmente a los docentes.
El consejo entiende, además, este proyecto de decreto como parte del proceso encaminado a desarrollar Ley de Educación de Andalucía (LEA), que es respaldada por la mayoría de los sectores educativos y cuyo objetivo es mejorar la calidad de la escuela andaluza.